El primer ministro italiano, Mario Draghi, ha presentado este lunes en la Cámara de los Diputados el plan de recuperación para el país, que financiará en parte con las ayudas del Fondo europeo de Recuperación y que tendrá finalmente un valor de 222.100 millones de euros.

Tras días de negociaciones y tensiones en la mayoría gubernamental respecto a los "ajustes en algunas partidas", Draghi ha elaborado un plan que supera en 600 millones de euros lo previsto inicialmente y que servirá para que Italia salga de la crisis del coronavirus y genere crecimiento, tras años de estancamiento y debilidad.

"Es un documento que está ligado a nuestro futuro", ha dicho Draghi en su intervención, al tiempo que ha advertido de que "a la hora de realizar los proyectos, los retrasos y las divisiones pesarán en nuestras vidas, pero sobre todo en la de nuestros hijos y de nuestros nietos, y quizá no tendremos tiempo de remediarlo después".

El plan se financiará con 191.500 millones de euros que Italia recibirá del Mecanismo europeo de Recuperación y los otros 30.600 millones complementarios serán recursos propios, procedentes de una desviación presupuestaria que ya aprobó el Parlamento italiano hace días por valor de 40.000 millones de euros y que Roma quiere usar también para respaldar de forma más inmediata a empresas y familias penalizadas por la pandemia.

Seis áreas de inversión

Las áreas de inversión serán seis: unos 68.600 millones de euros servirán para transición ecológica (59.300 millones del Mecanismo europeo de Recuperación y 9.300 millones de recursos complementarios); otros 49.200 millones para digitalización (40.700 millones de los fondos europeos y 8.500 millones nacionales); y 31.900 millones para educación (30.900 millones europeos).

Las inversiones para infraestructuras serán de unos 31.400 millones (25.000 millones de fondos europeos); 22.400 millones favorecerán la inclusión y la cohesión social (19.800 millones del programa europeo) y unos 18.500 millones para sanidad (15.600 del fondo europeo).

Con este paquete de reformas e inversiones, el Ejecutivo de Draghi espera que el producto interior bruto (PIB) de Italia se incremente 3,6 puntos porcentuales sobre el escenario base para 2026.