Nueva dimisión en la Administración Trump. Tras la ratificación del Colegio Electoral de la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones del 3 de noviembre, el aún presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado la salida del fiscal general, William Barr, que pidió investigar las irregularidades denunciadas por el magnate, pero que finalmente las descartó pese a ser uno de los fieles del republicano. 

Trump ha empleado, de nuevo, su perfil en las redes sociales para comunicar que Barr, que llegó al cargo en febrero de 2019, deja de ser fiscal general de Estados Unidos.  

"Acabo de tener una reunión muy agradable con el fiscal general, Bill Barr, en la Casa Blanca. Nuestra relación ha sido muy buena y ¡ha hecho un trabajo excelente!", ha indicado el republicano en su cuenta de Twitter.

El aún inquilino de la White House -hasta el próximo 20 de enero que tome posesión Biden-, ha lanzado su anuncio junto a la carta de renuncia de Barr, en la que no ha detallado los motivos de su dimisión.

Según indica el magnate, Barr "se irá justo antes de Navidad para pasar las vacaciones con su familia". En su misiva, especifica que dedicará la próxima semana a cerrar puntos pendientes antes de abandonar la Fiscalía, definitivamente, el 23 de diciembre.

https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1338614514493878273?ref_src=twsrc%5Etfw

Asimismo, Trump ha informado de que será el fiscal general adjunto, Jeff Rosen, quien será el sucesor interino del recién dimitido. Además, Richard Donoghue asumirá las funciones de fiscal general adjunto.

Barr asumió el cargo como fiscal en febrero de 2019, después de que su antecesor, Jeff Sessions, presentara su dimisión por discrepancias con Trump en relación a la supuesta injerencia rusa en las elecciones de 2016 en las que se enfrentaron el republicano y la demócrata Hillary Clinton.

Negó el fraude electoral

Barr siempre ha sido un defensor férreo de las políticas de Donald Trump y, tras las reiteradas denuncias del mandatario de la existencia de fraude en los comicios del 3-N, ordenó investigar estos hechos. Esta decisión por parte de Barr provocó, entre otras cosas, la dimisión del entonces director de delitos electorales del Departamento de Justicia, Richard Pilger.

Sin embargo, semanas después, el hasta ahora fiscal general descartó el fraude electoral generalizado, algo que no terminó de gustar al magnate. En concreto, el pasado día 1, Barr defendió en una entrevista que su departamento no había vislumbrado el fraude denunciado por Trump que, supuestamente, habría interferido en el resultado electoral

El ex fiscal general de EEUU junto a Donald Trump

De hecho, se esperaba que tras esta negativa, Trump pudiese cesarle, ya que ha ocurrido anteriormente con otros cargos que ha considerado que han vulnerado la lealtad a su gestión. Por ejemplo, a finales de noviembre, despidió al director de la Agencia de Ciberseguridad, Chris Krebs, por negar el fraude electoral y asegurar que eran acusaciones "sin fundamento". 

Así, continúa habiendo cambios en la Administración Trump, a la que, tras el reciente anuncio del Colegio Electoral en el que ratifica la victoria de Biden en las elecciones presidenciales, le quedan escasas semanas.