Donald Trump ya ha desaparecido de la Administración estadounidense, aunque no de su agenda política. Justo antes de abandonar la Casa Blanca, la Cámara de Representantes aprobó un segundo juicio político contra el mandatario, un 'impeachment' que ya ha llegado al Senado, donde realmente será juzgado. 

El magnate, que ya se encuentra en la que será su residencia en Florida, será el primer presidente estadounidense en enfrentarse a dos juicios parlamentarios. En este caso, el 'impeachment' fue impulsado tras los altercados en el Capitolio del pasado 6 de enero, que dejaron cinco muertos

Las protestas, que acabaron en un asalto al Capitolio dejando imágenes caóticas para la historia del país, fueron alentadas por el entonces presidente republicano, por lo que se le acusó de "incitación a la insurrección". Sus cuentas en las redes sociales fueron eliminadas por "incitar a la violencia" y, posteriormente, condenó el asalto.  

Sin embargo, la Cámara de Representantes, con mayoría demócrata, aprobó con 232 votos (eran necesarios 217) iniciar un 'impeachment' contra el ya expresidente, una decisión que han trasladado ahora al Senado, presidido desde el pasado día 20 por la demócrata Kamala Harris

El segundo juicio parlamentario a Donald Trump será, previsiblemente, la semana del 8 de febrero

Desde que se aprobó el proceso en la Cámara presidida por Nancy Pelosi el pasado 13 de enero se supo que esperarían para presentar la decisión al Senado para tratar de influir lo menos posible en la toma de posesión de Joe Biden y en sus primeros días de gobierno

La semana del 8 de febrero

Sin embargo, poco esperará el juicio, que ya no implicará la destitución de Trump ya que no se encuentra en el cargo. Será, previsiblemente, la semana del 8 de febrero

En esta ocasión, el magnate neoyorkino se enfrenta a una condena para su futuro, ya que, si finalmente es declarado culpable en el Senado, podría ser inhabilitado para ocupar cualquier cargo público, sin poder presentarse, así, a otras elecciones. 

Si se observan los números, es improbable que Trump sea declarado culpable. Para que el Senado concluya esta decisión tendrían que votar a favor dos tercios de la Cámara, es decir, un mínimo de 67 sufragios. 

Donald Trump

En la actualidad, el Senado se lo reparten a partes iguales demócratas y republicanos (50 de cada), aunque siendo Harris la presidenta la balanza se decanta por el lado del partido de Biden. Aún así, los números no son suficientes para lograr esos dos tercios. 

Para llegar a esa cifra de respaldos, algo que se entiende que votarán a favor todos los demócratas, necesitarían, además, los votos de 17 republicanos, pero parece que eso no ocurrirá. 

¿Y si es declarado culpable?

Pero, ¿y sí logran los votos necesarios para declarar culpable a Trump? Aquí es donde entraría en juego la inhabilitación. Para poder debatir esta condena, es necesaria la primera aprobación de su culpabilidad. Si esto ocurre, solo se necesitaría una mayoría simple, 50 más uno, para inhabilitar al magante con vistas al futuro.