Marjorie Taylor Greene, congresista republicana vuelve a estar en el centro de la polémica. La política ha sido suspendida de su cuenta de Twitter temporalmente por difundir falsedades sobre la covid y las vacunas. De esta manera Greene no podrá utilizar la plataforma durante los próximos 12 días. Además en caso de que lo incumpliera, podría arriesgarse al cierre definitivo de su perfil.

La congresista sugirió en uno de los tweets que le han costado la suspensión que el coronavirus solo afectaba a las personas que tienen obesidad o que tienen más de 65 años, alegando que para el resto de la población no es peligroso. Además añadió que las vacunas no eran necesarias.

La red social a través de un comunicado ha señalado que las publicaciones de Greene contenían desinformación y atentaban contra los términos y reglas de uso de la plataforma, concretamente las referidas a las políticas sobre la información del covid. Twitter ha etiquetado los tweets de la republicana como engañosos y ha colocado enlaces de redirección a sitios web con información sobre las vacunas y la enfermedad.

"Biden limita la libertad"

La congresista, como era de esperar, no se quedó callada y pronto lanzó un comunicado en el que se defendía y acusaba directamente a las compañías de Silicon Valley de trabajar junto con la Casa Blanca para limitar la libertad de expresión. "Las tecnológicas siguen las órdenes de Biden de silenciar nuestras voces e impedir la difusión de todo aquello que se aleje del ideal del estado", denunció.

Esta no es la primera vez que Greene es noticia por sus controvertidas actitudes. La republicana es reincidente en este tipo de polémicas y declaraciones irreverentes y reprobables. Fue una de las principales defensoras del supuesto amaño electoral en la victoria de los demócratas las pasadas elecciones. Proclamó vencedor a Donald Trump y subrayó que la presidencia le había sido arrebatada.

Además, presentó artículos de impugnación el mismo día en el que Biden tomó posesión de su cargo, obviamente sin éxito alguno. Antes de esto, la estadounidense ya había fraguado un amplio historial de declaraciones y conductas cuestionables. A principios de 2020 Greene publicó un vídeo en Facebook en el que increpaba a un activista del control de armas y superviviente de un tiroteo en un instituto.

En la publicación la congresista llamaba cobarde al joven por no querer debatir con ella sobre el uso de las armas. Esto unido a su defensa de la legitimidad de los tiroteos masivos le volvió a situar en la palestra. En un vídeo similar, espetó que el tiroteo masivo que tuvo lugar en Las Vegas en 2017 debía de haberse producido en un sitio en el que hubiera activistas del control de armas.

Conspiraciones y especial fijación

Greene ha apoyado la teoría de la conspiración de la extrema derecha Qanon en la que se alerta de un complot contra Donald Trump, además de promover la mutilación y asesinato de niños a través de Facebook. A parte, ha dado me gusta a posts en los que se incitaba al asesinato de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. "Un tiro en la cabeza es más rápido que echarla", decía uno de los tweets.

Pelosi ha sido una de las fijaciones de Greene. Durante un directo que realizó desde Facebook comentó que la presidenta del congreso era culpable de traición, y que ese crimen debía ser castigado con la muerte.

La política también interactúa con sus seguidores y responde a algunos de los comentarios de estos. En uno de ellos, un usuario afirmaba que Barack Obama y Hilary Clinton iban a ser ahorcados, a lo que Greene respondió: "Las piezas están en su sitio, debemos ser pacientes. No debe haber errores o los jueces liberales les dejarán marchar".