El bipartidismo ha quedado tocado o quizá hundido en España. Pero a nivel europeo, la obligación de tener al menos 25 escaños y representación en 7 países deja fuera del juego parlamentario a algunos de los grandes ganadores a nivel nacional. El reparto de escaños en la Eurocámara arroja un resultado muy diferente al nacional: el bipartidismo sobrevive en la Unión Europea y los partidos más pequeños tendrán escasa capacidad para marcar la agenda política, según los resultados publicados por Bruselas.

Populares y Socialistas europeos suman 404 escaños en total de los 751 que estaban en juego pero más importante que su suma de poder es la fragmentación de poderes de los demás partidos pequeños que llegan a las instituciones europeas. 40 de ellos ya se han declarado como diputados no adscritos a ninguna formación política y otros 67 comienzan ahora a debatir su alianza a alguna de las grandes formaciones europeas, por lo que su 8,92% puede terminar reforzando el poder de un grupo popular y socialista que suman el 53% de los votos de la cámara.

El nuevo mapa electoral europeo deja, por ejemplo, al UKIP en el Reino Unido --una formación que ha abogado por la salida del Reino Unido de la UE-- como una de las fuerzas de referencia que debe buscar alianzas. Igualmente, Syriza en Grecia y el Frente Nacional de Marine Le Pen --con el 25% de los votos en Francia hasta convertirse en la primera fuerza del país-- buscarán aliados sin que compartan entre sí prácticamente ninguna agenda común.

Dos trazos comunes a los nuevos partidos

Dos únicos rasgos unen a las formaciones más pequeñas en el nuevo parlamento europeo: en primer lugar, el discurso ecologista que permite que los verdes (con 55 escaños) y los partidos nórdicos (con 45 representantes) puedan ponerse de acuerdo en sus políticas medioambientales.

El segundo gran rasgo común lo comparten quienes han concurrido a las elecciones europeas defendiendo políticas anti-europeas. Aunque muchas de esas formaciones no tienen nada en común entre sí, como es el caso del Frente Nacional francés con el Movimiento Cinco Estrellas del italiano Beppe Grillo, lo cierto es que el impulso para recuperar competencias a nivel nacional sí puede dar lugar a pactos que tensionen las costuras del bipartidismo europeo. Entre la batería de formaciones defensoras de esas políticas se encuentran desde ahora:

  • Francia: El ultraderechista Frente Nacional que ya ha apostado por "recuperar la identidad" francesa y que exige la devolución de competencias
  • Reino Unido: El UKIP, un partido que ha abogado por revisar o incluso romper la relación con la Unión Europea, se ha alzado con un 22% de los votos hasta convertirse en segunda formación del país y que ya ha planteado al partido conservador que adelante a 2015 el referéndum para revisar los vínculos con Europa.
  • Dinamarca: Sus partidos más sesgados a la derecha han conseguido cosechar un 24% de los votos con un programa electoral que ha hecho de la lucha contra la inmigración el centro de su campaña electoral
  • Austria, donde el Partido de la Libertad se convierte en fuerza de referencia con un 6,8% de los votos

En cualquier caso, articular tantos intereses contrapuestos hará difícil el pacto entre las fuerzas pequeñas. Gracias a las normas de la Unión Europea, el bipartidismo, pues, sigue vivo en Bruselas.