500 euros mensuales a partir del quinto mes de gestación para las embarazadas menores de 30 años con una renta inferior a 30.000 euros y hasta que el menor cumpla dos años. Esa es la medida que esta semana anunció la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con el objetivo de "abordar el reto de la natalidad".

Este reto no es únicamente autonómico: España fue en 2019 el segundo país de la Unión Europea (UE) con la tasa de natalidad más baja, con 7,6 nacimientos por cada mil habitantes, solo por detrás de Italia (7 por millar de habitantes), tal y como reflejan los datos de la oficina de estadística comunitaria, Eurostat.

Según los datos publicados este pasado jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2020 hubo 339.206 nacimientos, lo que supone un descenso del 5,9% respecto al año anterior (21.411 nacimientos menos) y una caída del 30,3% desde 2010. La cifra del pasado año marca un nuevo mínimo histórico desde el comienzo de la serie, en 1941.

Además de Madrid, otras comunidades autónomas como Galicia, Cantabria o el País Vasco ofrecen ayudas para fomentar la natalidad. Del mismo modo, varios países de la Unión Europea llevan a cabo medidas de este tipo.

Ayudas para fomentar la natalidad en otros países

En nuestro país vecino, Francia, existen distintas ayudas para fomentar la natalidad. Una de las más destacadas es un subsidio que puede alcanzar hasta los 950 euros por cada hijo. También ofrecen servicios de cuidado para los menores con el objetivo de ayudar a la conciliación y a que los padres puedan disponer de más recursos. Además, el Ejecutivo francés también facilita el acceso a una vivienda para las parejas jóvenes a través de un plan de alquiler social y rebaja la cotización de las madres trabajadoras.

El reto de la natalidad ha sido uno de los primeros Mario Draghi ha querido abordar tras su llegada al poder el pasado mes de febrero. El Gobierno italiano aprobó una nueva ley por la que cada familia podrá percibir hasta 250 euros mensuales por cada hijo menor de edad. Además, en caso de sean estudiantes o estén desempleados, la ayuda se extiende hasta los 21 años.

En el caso de Polonia, además de otorgar ayudas mensuales como hacen otros países, se eliminaron los impuestos a los menores de 26 años que ganan menos de 22.000 euros al año. La medida, aparte de evitar la 'fuga de cerebros', está dirigida a evitar el declive demográfico.

En Alemania, hasta hace unos años uno de los países europeos en los que más había caído la natalidad, han conseguido mejorar esta tasa aprobando diferentes políticas destinadas a las familias. Las últimas, más enfocadas en superar las dificultades de la pandemia, han consistido en ingresar dinero directamente a las familias en sus cuentas bancarias. El año pasado las ayudas fueron de 300 euros por niño y ahora el Gobierno alemán ha decidido volver a pagar 150 euros por hijo.