Toñi Moreno se ha abierto en canal en su nuevo libro, Madre después de los 40: la verdad del cuento, publicado recientemente por Grijalbo. La presentadora de Telecinco, de 47 años, dio a luz a su primera hija, Lola, el pasado 21 de enero.

Ser madre era un sueño para ella, y hoy asegura que es lo único importante que ha hecho en la vida. El camino de Toñi hacia la maternidad no ha sido fácil, y cuenta todo este proceso a corazón abierto en su nuevo libro, el que no ha releído porque piensa que contó demasiado. 

Hablamos con ella, vía telefónica, acerca de la obra y de su niña, nacida a través de un donante masculino y otro femenino.

¿Por qué escribir este libro ahora y justo tras ser madre?

No tenía intención de escribir de ningún libro. De hecho, las fotos que aparecen en él son rescatadas de los chats que tengo con amigas y familia. Durante el confinamiento, empecé a ser más activa en redes sociales, como todos. Y entonces muchas mujeres empezaron a preguntarme sobre mi maternidad: cómo lo hice, qué pasos seguí... Ahí fue cuando pensé que sería buena idea escribir un libro para ayudar a otras mujeres. El libro es una mezcla de lo que yo he vivido (que no quiere decir que sea lo bueno o lo malo, sino mi experiencia).

¿Es cierto que la maternidad te cambia por completo?

Yo creo que cualquier persona que haya sido padre y madre, desde el primer momento que han decidido traer a este mundo a su hijo, ya son diferentes. Claro que te cambia, por completo. Yo, por ejemplo, siempre he sido una persona muy inconsciente; no sabia que era el miedo, y la maternidad me ha llenado de ellos (a enfermedad, a la muerte, al futuro...) pero al mismo tiempo tengo una motivación y un fuerza que antes no tenía. Es luchar y seguir por alguien que te necesita y que se merece la mejor versión de ti. Me gustó mucho lo que dijo Ana García Obregón, refiriéndose a su hijo Álex: "Dicen que yo te di la vida, pero la vida me la diste tú". 

Toñi Moreno

En el libro aseguras estar a favor de la gestación subrogada pero sin que nadie cobre.

Sobre este tema he ido cambiando de opinión a lo largo del tiempo. En el libro lo menciono a raíz de un reportaje que se hizo a dos hombres. Yo estoy en contra de todo lo que sea la utilización de la mujer. En cuanto a la gestación subrogada, se debe regular de verdad. Es necesario que haya una legislación para que no haya nadie que gane con ello. Creo en el amor y en que cuando las cosas se hacen con amor son siempre buenas y sinceras.

¿Te planteaste adoptar?

En el libro cuento que lo más coherente con mi manera de pensar era la adopción, ya que no creo en la genética, creo en el amor y en el día a día. Por esa manera mía de sentir debía adoptar, pero lo fui dejando, fueron pasando los años y al final era demasiado tarde para todo. El trabajo ha sido lo que más me ha retrasado. No obstante, ahora, sabiendo lo que sé, optaría por la adopción.

Lo más coherente con mi manera de pensar hubiera sido la adopción, ya que no creo en la genética, creo en el amor y en el día a día, pero ya era demasiado tarde para todo

No crees en la genética, pero ¿alguna vez piensas que quiénes o cómo son las personas que donaron?

Nunca pienso en quienes serán, pienso que mi hija tiene su personalidad y yo la he criado en mi viente. Hay alguien que donó y yo se lo agradezco. Cuando hablas con muchas madres de hijas solteras, tú ves a gente sin traumas, no necesito conocer a nadie ni saber nada. Mi hija se va a criar en ese amor, y va a conocer la verdad sobre tu historia desde el principio. 

Revelas que tuviste dos abortos antes de Lola, ¿te dejaron secuelas?

Secuelas, no. Cada paso que he dado ha sido un paso hacia mi hija. Yo lo vivi como parte del proceso, siempre había la posibilidad de que saliera mal, pero había que seguir. Yo no lo he vivido como un gran drama.

Toñi Moreno

Tras la muerte de tu padre es cuando decides que quieres ser madre. ¿Crees que te despertó de algún modo?

Hay acontecimientos en la vida que nos marcan. La muerte de mi padre fue debido a un cáncer de páncreas, y fue muy prematura. Cuando pasan cosas así te das cuenta de lo importante que hay en la vida, y de que hay que vivirla como uno la siente y ser consecuente. 

¿Crees en Dios?

Me he criado en un colegio de monjas, mi cultura es católica y cristiana, y toda mi vida he sido muy practicante. No obstante, hubo una época en la que no me sentí unida a la Iglesia porque sentía que no era bien recibida, no me sentía aceptada. No comulgo con que no estén a favor de las uniones homosexuales y otros temas, aunque este Papa me está reconciliando con la Iglesia, lo está haciendo muy bien. Voy a bautizar a mi hija Lola.

Creo en Dios y mi cultura es católica y cristiana, pero no comulgo con que en la Iglesia no estén a favor de las uniones homosexuales

En tu libro aseguras que siempre has ido un poco contracorriente. Incluso confiesas que la frase de Jean Cocteau, "Lo consiguieron porque no sabían que era imposible", marca tu filosofía de vida.  ¿Cuántas veces ir a la contra te ha provocado disgustos?

No me considero revolucionaria, he intentado vivir siempre de una manera consecuente. Cuando uno es feliz hay una armonía entre lo que siente, piensa, cree y hace, y yo he intentado vivir siempre mi vida de esa forma. Yo solo tengo que rendirle cuentas a mi hija. Mi padre me decía cosa cuando yo tenía sólo 14 años: "Tienes que aceptar que vas a ser criticada. Pero si te pagan la luz y el agua, hay críticas que tienes que asumir".

Toñi Moreno

Bueno pero te topas con pocas críticas. En España eres muy querida. 

Sí, me siento muy querida, la verdad es que sí. A veces veo que soy trending topic [lo más comentado en la red social Twitter] y me sorprendo cuando me doy cuenta de que es por cosas buenas y no malas. [Ríe]. Me da hasta vértigo y pudor ese amor.

¿Y echas de menos una pareja ahora mismo en tu vida? 

No tengo tiempo, la verdad [ríe]. Con la covid, la niña, el trabajo, que soy autónoma, los viajes... no llego a todo, como para pensar en una pareja.

Pero con la niña te ayudan, ¿no?

Sí, tengo una red familiar estupenda. Están mis hermanas, mi madre, mi madrina... todos se están portando estupendamente conmigo. No estoy sola. 

Y, para finalizar, me gustaría saber qué opinabas sobre los jóvenes y la familia. ¿Por qué crees que hay muchos que renuncian a ser padres o madres? ¿Crees que se están perdiendo los valores?

No se están perdiendo los valores, lo que pasa es que la gente joven no tiene familia ni estabilidad. La gente joven lo tiene ahora muy difícil: tiene que compartir piso, trabajar muchísimas horas... ¡cómo se van a plantear ser padres! Es un tema de falta de economía. Al final, todos buscamos lo mismo: que nos quiera y querer. Lo que pasa es que muchas veces no se puede tener una familia, y hablo de familia en sentido amplio: mi hija y yo somos una familia, por ejemplo.