El rey Felipe VI ha cumplido 52 años este jueves y lo ha celebrado de una manera muy especial y diferente a años anteriores, con una comida con 19 amigos, en la que no  estaban ni su mujer, la reina Letizia, ni sus dos hijas Leonor y Sofía. Además, no ha tenido ningún acto programado en su agenda para la fecha, algo que no sucedía desde el año 2006.

El monarca ha elegido una taberna andaluza de Madrid para festejarlo, el restaurante La Tragantía, situado en la calle Príncipe de Vergara, según ha adelantado ‘El Español’. El local está especializado en comida típica española en la que se puede degustar: ibéricos variados, torreznos, paella, guisos de carne, rabo de toro, pescaítos fritos, huevos con chanquetes, pescados a la plancha, etc.

La puntuación de los usuarios en Tripadvisor es de un 4 sobre 5. Tiene muy buenos comentarios por parte de los clientes que destacan que “las tapas y las raciones son generosas y de calidad”.

Degustaron un menú de 46 euros por persona en un salón cerrado

Para la ocasión, las 20 personas disfrutaron del salón interior del restaurante que estaba cerrado exclusivamente para ellos. Así pudieron tener una fiesta privada e íntima, sobre todo el Rey, sin que nadie viera quiénes estaban dentro del local o qué hacían.

El cumpleañero y sus invitados degustaron el menú número 2 de la carta del restaurante, de 46 euros. Como entrantes tenía surtido de ibéricos, entre los que había jamón ibérico de bellota, lomo ibérico de bellota, queso manchego en aceite, ensaladas de bonito escabechado con pimientos asados, pulpo, langostinos cocidos y fritura andaluza.

La sobremesa fue hasta las seis de la tarde

El rey Felipe escogió de segundo plato una lubina mientras que el resto de comensales prefirió comer paletilla asada, entrecot o merluza. Para acompañar la comida degustaron vino Añares (rioja crianza) y Montespina (rueda verdejo). Para terminar, tomaron un surtido de postres caseros con licores de hierbas, paxaran y crema de orujo, y café.

La sobremesa se alargó hasta las seis de la tarde aproximadamente, hora en la que el Rey abandonó el restaurante para poder disfrutar del resto del día con la reina Letizia y sus dos hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía.