Iñaki Urdangarin ha dejado K.O. al director y personal del Hogar Don Orione en Pozuelo de Alarcón (Madrid), donde realizaba su trabajo de voluntariado desde el pasado 19 de septiembre. Y hablamos en pasado porque, a partir de este viernes, no volverá más al centro. Una sorpresa que se han llevado, sobre todo, los responsables del Hogar, ya que se han enterado por la prensa de la huída del exduque de Palma.

Aunque no censuran su decisión, sí que han reconocido, en conversaciones con la prensa, que les hubiera gustado que él mismo se lo hubiera comunicado.

No obstante, y a pesar de este plantón inesperado, sólo tienen buenas palabras para él: "Aquí hemos recibido todo su apoyo y trabajaba como el que más, pero también hay que tener en cuenta que para él era un manera de relacionarse. No creo que fuera una excusa su voluntariado para salir de prisión. Y si lo fue, lo único importante es que nos hemos hecho más visibles. Aquí nos enfrentamos cada día a una difícil realidad: dar calidad de vida a los que no la tienen por su discapacidad”, ha dicho el director del centro, según ha contado Paloma Barrientos.

Urdangarin deja su voluntariado de repente pero tendrá un nuevo empleo

Urdangarin solicitó realizar el voluntariado y así salir de la cárcel de Brieva dos veces por semana. La razón por la que ya no seguirá con el trabajo es porque se traslada a la prisión de Zaballa (Álava) lo que le resta de condena en semilibertad, después de que le fuera concedido el tercer grado hace un mes.

El traslado desde Madrid a Álava permitirá al marido de la infanta Cristina disfrutar de los fines de semana libres cerca de Vitoria, donde reside su madre,Claire Liebaert, así como realizar el programa de tratamiento por delitos económicos desde la sección abierta de Zaballa, a donde volverá para dormir. También compaginará lo anterior con un nuevo empleo, tal y como publica Europa Press.

A finales de enero, el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 1 de Castilla y León, con sede en Valladolid, estimó el recurso de Iñaki Urdangarin y le concedió el tercer grado penitenciario, por lo que ya desde entonces estaba en semilibertad y sólo tenía que dormir a diario en el Centro de Inserción Social (CIS) de Alcalá de Henares (Madrid).

Veremos qué empleo le depara al exduque de Palma y si es tan buen trabajador como en el centro Don Orione.