Omar Montes se ha visto envuelto en una nueva polémica tras protagonizar un vídeo en el que se ve a varias personas peleándose y en actitud violenta, con vallas de obra en mano incluidas, para atacar a sus rivales.

En las imágenes se puede ver al cantante y expareja de Isa Pantoja (Chabelita) con la cara ensangrentada mientras grita: "¡Maricón de mierda! ¿Me meto yo con tus amigos?".

En otro de los momentos del vídeo se escucha decir a otro de los jóvenes decir: "Que lo matáis y os buscáis la ruina", una expresión que suele usar mucho Omar.

Después de salir a la luz esta brutal pelea, Montes ha anunciado a través de su Instagram que abandonaba las redes sociales durante un tiempo. "Voy a estar desconectado de las redes durante un tiempo. Gracias por todos los mensajes de apoyo. La gente es muy envidiosa y hacen lo que sea por verte mal".

¿El vídeo de la pelea es marketing para promocionar su nuevo tema?

El vídeo se ha compartido en las redes sociales sin saber cuál es el motivo que ha provocado la pelea. Sin embargo, este miércoles en 'El programa de Ana Rosa', la periodista Adriana Dorronsoro ha investigado lo que ocurrió y parece ser que se trata de "un teatro para que se hable de él".

La reportera que ha podido saber que Omar se encuentra perfectamente y que este vídeo es tan solo "marketing para promocionar su nuevo tema".

De hecho, antes de que se saliera a la luz este vídeo, el cantante publicó este mensaje sobre su nuevo videoclip: "Este jueves estreno mundial del videoclip más esperado la conexión más dura. ATACAAAA!"

"No se puede jugar con comportamientos delictivos"

Tras conocer que podría tratarse de una estrategia para promocionar su nueva canción, Ana Rosa Quintana ha criticado a Omar: "No todo vale", ha dicho. Una idea que han compartido otros colaboradores del programa de Mediaset como Alessandro Lequio que ha señalado: "No se puede jugar con comportamientos delictivos". 

Otro de los colaboradores ha indicado que igual las imágenes son parte de su videoclip o con ellas se pretende lanzar un mensaje contrario, de no a las peleas y a la agresividad.