El actor Enrique San Francisco, conocido como Quique San Francisco, fue una de las estrellas invitadas al tradicional anuncio navideño de 2020 de una marca de embutidos. El artista aparecía vestido de muerte, guadaña en mano incluida y era el encargado de hacer un alegato que invitaba al espectador a disfrutar de la vida cada día. Apenas dos meses después y tras permanecer ingresado varias semanas, los peores pronósticos se han cumplido y el intérprete ha fallecido este lunes a los 65 años.

San Francisco ha muerto tras permanecer ingresado con una neumonía bilateral en el Hospital Clínico de Madrid, según han confirmado a la revista Hola fuentes cercanas al intérprete. Precisamente, Quique San Francisco se vio obligado a cancelar el pasado día 12 de enero su último espectáculo,  La penúltima que se iba a celebrar en Getxo (Vizcaya).

San Francisco era hijo de actores, Enriqueta Cobo y Vicente Haro. Debutó en el cine con apenas seis años tras haberse curtido frente a las cámaras haciendo publicidad. Dos años después se subía por primera vez a las tablas para participar en la obra El sueño de una noche de verano.

​Además de esta faceta artística, de joven se alistó a la Legión Española y llegó a ser francotirador, aunque dejó la vida castrense por presiones familiares. Tras cumplir con el servicio obligatorio ingresó en el Actors Studio, pero abandonó los estudios reglados.

Tras dejar la prestigiosa institución se dedicó profesionalmente a la interpretación. Sus ojos saltones y sus facciones marcadas fueron muy reconocidas a lo largo de su carrera, que estuvo muy determinada por sus atributos físicos.

Otros problemas de salud

Los problemas de salud no fueron ajenas a su vida, desgraciadamente. En el año 2002 sufrió un accidente de moto en Madrid que le tuvo más de un año casi sin movilidad. A ello hay que sumarle sus adiciones, ya que nunca ocultó que fue adicto a drogas como la heroína o la cocaína.

La última aparición de Quique San Francisco para el gran público fue en una campaña de publicidad de una marca de embutidos en las pasadas navidades, donde interpretaba a la muerte, junto a Silvia Abril y Andreu Buenafuente. San Francisco también saludaba durante el spot a personalidades que han muerto recientemente, como Michael Robinson, que le insistían que no querían verle "por el cielo" en mucho tiempo.

Quique San Francisco, símbolo del cine quinqui

Quique San Francisco nació en Madrid en 1955, aunque pasó su infancia en Barcelona, y con apenas diez años tuvo su primera aparición televisiva, en la serie de TVE Santi, botones de hotel. Antes, ya había realizado alguna aparición en publicidad y se había subido a un escenario de teatro, y había participado también en la película Llegar a más (1963), de Jesús Fernández Santos.

Sin embargo, el actor será recordado especialmente por haber sido uno de los rostros más emblemáticos del conocido como cine quinqui y también uno de los pocos supervivientes de aquella época, en la que varios de los rostros más populares de estas películas desaparecieron a causa de las drogas. Con Eloy de la Iglesia, uno de los directores más relevantes del género, participó en las películas: Navajeros (1980), Colegas (1982) y El pico (1983).

Además, tal y como ha recordado la Academia de Cine tras conocerse su muerte, Quique San Francisco fue nominado a dos premios Goya como actor de reparto, por El baile del pato (1989) y Orquesta Club Virginia (1992), ambas dirigidas por Manuel Iborra. Para muchos, Enrique San Francisco fue uno de los mejores actores secundarios del cine español.

La lista de películas en la que participó es muy extensa y podía presumir de haber trabajado con algunos de los mejores directores de la filmografía española. A los ya citados hay que sumar Las truchas (1978), de José Luis García Sánchez, que recibió el Oso de Oro en la Berlinale; Maravillas (1981), de Manuel Gutiérrez Aragón; el clásico Amanece que no es poco, de José Luis Cuerda; Acción mutante (1993), de Álex De la Iglesia; París-Tombuctú (1999), de Luis García Berlanga; o Sin rodeos (2018), De Santiago Segura.

Además de su faceta cinematográfica, el público recordará a Quique San Francisco por su vis cómica, que desarrolló especialmente con sus monólogos en El Club de la Comedia durante más de una década. Asimismo, también contaba con gran experiencia en teatro, así como en televisión, donde en los últimos años más se prodigó. Destaca su papel en la serie de TVE Cuéntame, donde participó entre 2001 y 2008 y, anteriormente, en la serie de Antena 3 Los ladrones van a la oficina, entre 1993 y 1995. El pícaro (1975), Curro Jiménez (1976), Ellas son así (1999), Un paso adelante (2005) o Aída son otras de las series de televisión de las que formó parte.

Tras conocerse la triste noticia, las redes se han llenado de mensajes en recuerdo del célebre actor, uno de los más activos de la escena española, que demostró además tener un amplio abanico de registros.