Entrevista

Mónica Naranjo: "Probé la viagra femenina y me puso como una burraca"

La cantante cambia de registro para protagonizar 'Mónica y el sexo', su propia docuserie en Cuatro

Mónica Naranjo: "Probé la viagra femenina y me puso como una burraca"
Mónica Naranjo: "Probé la viagra femenina y me puso como una burraca" Mediaset

Mónica Naranjo es una de las voces más icónicas del panorama musical español. La cantante no pasaba una buena racha tras su ruptura con su marido Oscar Tarralluela, con el que llevaba 15 años de relación. Sin embargo, fruto de los designios del destino, un ilusionante proyecto se cruzó en su camino durante sus horas bajas: 'Mónica y el sexo'. Hemos acudido a la presentación para conocer todos los detalles de esta producción y conversar con la artista sobre su vida personal y profesional. 

En este espacio, que aterrizará este viernes en el late night de Cuatro, los espectadores podrán contemplar cómo Mónica Naranjo resurge de sus cenizas para recorrer diversas partes del mundo y conocer distintas formas de vivir la sexualidad. Lo hará acompañada de Ana Joven y Miguel Bosch, directores y guionistas del programa, que también rompieron con sus respectivas parejas justo antes de emprender este libidinoso viaje. 

Mónica Naranjo en la presentación de 'Mónica y el sexo'
Mónica Naranjo en la presentación de 'Mónica y el sexo' Mediaset

Además, contará con la compañía de diversos invitados como Carmen Lomana, Boris Izaguirre o Ana Milán que estarán junto a Mónica en sus peripecias y hablarán largo y tendido sobre sus relaciones emocionales y sexuales. 

¿Cómo has compaginado tu gira de conciertos con el programa?

Aún me lo estoy preguntando... Con ganas y quitándome tiempo de mi vida, de estar con mi familia... Al final ha sido un año que ha venido como ha venido y tampoco lo hemos podido cambiar. Empezamos el año con planes que han seguido su curso, pero después se han sumado otros que eran muy interesantes y que difícilmente se les podía decir que no. Vamos a vivir otras experiencias, ¿no? Estamos en el momento de poder hacerlo. 

Si tuvieras que destacar un momento de 'Mónica y el sexo', ¿cuál sería?

Muchos, muchísimos. Los seres humanos cuando llegamos a una edad, al ecuador de la vida entre los 40 y los 50 años, pensamos que la experiencia es un grado y que lo sabemos todo. En cuestiones sexuales sabemos poco, yo me incluyo eh, y mira que hemos viajado y hemos conocido gente interesantísima que nos ha abierto las puertas de su casa, de su intimidad, de su corazón... Incluso los talleres sexuales que he tenido con Eva Moreno, la sexóloga, en los que he dicho: "Ah, ¿pero esto funciona así?". 

¿Has sentido pudor en algún momento?

No, en mi casa siempre se ha hablado muy abiertamente de sexo. Para mí es algo natural, es algo bonito. Mis padres son muy jóvenes, entonces han sido siempre muy abiertos a la hora de hablar de sexualidad porque tenían tres hijos y cuando estábamos en plena adolescencia con las hormonas tenían que informarnos de muchas cosas. Y eso lo han hecho muy bien. 

¿Cómo has cambiado en el transcurso del programa? Comenzaste con la frase "estoy muerta de cintura para abajo"...

Para mí el programa ha sido mi flotador porque pasan cosas en la vida que te dejan en jaque y con las que no sabes cómo reaccionar... El programa ya estaba en marcha, lo que no sabíamos era cuándo íbamos a empezar a filmar. Y a los tres meses de mi separación me llamó Íñigo y me dijo: "Nos vamos a Japón" y fue como "gracias, Dios", porque empecé a no pensar tanto. Lo que nunca pude imaginar es que fuera a vivir la gran aventura de mi vida. 

En cuestiones vitales, como en el sexo, ¿es ahora clave no pensar tanto?

Cuando pasan este tipo de cosas tienes varias reacciones. La reacción es que a veces la decepción te deja totalmente en jaque. Recuperar la libido es una carrera de fondo. A mí me ha costado, pero después también tienes otras decepciones. Dices: "Me han dejado, pues bueno, yo voy a seguir", pero cada ser humano se lo toma de una manera diferente. 

Yo creo que en la sexualidad hay que dejarse llevar y hay que confiar en la persona con la que se practica. Ahí está también el libre amar, personas que tienen encuentros muy fortuitos, amigos que tienen relaciones íntimas, personas como yo que necesitan enamorarse y volver a tener esa ilusión, esa chispa... Hay de todo. Lo importante es dejarse fluir y confiar. 

¿Cómo valorarías la situación de la educación sexual de los jóvenes en España?

Por eso lo hemos hecho. No es solamente para los jóvenes, es para todo el mundo. Hoy por hoy se ve mucha pornografía porque hay libre albedrío, tú entras en las páginas con una facilidad tremenda y los chavales con 14 años piensan que eso es una sexualidad sana. Eso es una parte de la sexualidad, pero hay mucha más. 

Luego llegan a los 18 años, ya están aburridos de todo y empiezan los problemas de impotencia o de falta de libido en los adolescentes. Yo creo que en la vida todo se tiene que vivir en su momento. No se puede empezar antes. 

De las experiencias y viajes que has vivido en el programa, ¿cuál ha sido la que más te ha sorprendido?

La japonesa. Ellos tienen una forma de ver la sexualidad un poco retorcida. Y después con muchísimas peculiaridades. Para ellos, el sexo anal no es sexo y dices: ¿Qué es?". El porno, por ejemplo, está pixelado y se consume muchísimo. También existen las sex cabins en las que solamente pueden entrar hombres. Es una cosa que no comprendí y me molesté porque dije: "A ver, tanto derecho tiene una señora como un señor a consumir porno y a encerrarse en una cabina para hacerse el pajote del siglo". 

Esa parte machista de la sociedad me impactó muchísimo. Después, las mujeres, cuando cumplen los 40 años, ya son viejas. Hay una secuencia que me dejó muy impactada. Me encontré una chica desnuda tumbada en una mesa camilla llena de sushi. Utilizan el cuerpo de una mujer para comer. Yo no pude, me encontré un acto un poco abusivo, machista e incluso caníbal. 

¿Hay mucho material grabado que no va a emitirse?

Mucho. Hay mucho que no hemos podido introducir. Nosotros el sexo explícito que hemos visto no lo hemos grabado. No les importaba, en los lugares en los que hemos estado no ponían problemas, pero no hemos querido. Lo hemos vivido, lo hemos comentado... Me acuerdo, por ejemplo, del viaje a Brasil en el que estuvimos en un cuarto oscuro.

¿El programa te ha hecho más atrevida?

Me ha descubierto muchas cosas, incluso me pone ser voyeur, fíjate. El día que entré en el cuarto oscuro dije: "Hostia, esto mola". Que realmente no veíamos nada, solo personas a contraluz, gemidos y tal. Yo me acuerdo de que cuando entramos en la habitación le dije a Ana, la directora del programa: "Vamos a agacharnos, que no nos vean, que como me toque alguien le pego una hostia". Fue algo bello lo que vimos. Una mujer con cinco hombres y ella dando instrucciones. Fue bonito. 

¿Cómo convenciste a la cadena para hacer 'Mónica y el sexo'?

Ellos confiaban. Sabían que yo no soy una descerebrada, que no iba a hacer una barbaridad. Ellos me conocen bien y saben que soy una persona muy equilibrada y que quería esta aventura. 

¿Se habla en el programa de tu experiencia en el amor?

Sí se habla del recorrido en la intimidad que yo he tenido, desde mi primera relación sexual a los 18 años hasta el día de hoy. Al final descubres muchas cosas y otras te reafirman. Entiendes perfectamente que la gente pueda relacionarse de cualquier manera, si es con respeto, y que digan: "Vamos a compartir", porque los dos quieren. Por otro lado, a mí me reafirma que me va muchísimo la monogamia, me gusta mucho. Lo otro me causa mucho estrés. Sobre todo, el secretismo. 

¿Has pensado en volverte a enamorar?

Al final, cuando te enamoras, todo se activa. En la vida siempre hay que estar abierto a enamorarse porque es lo más bonito que te puede pasar. 

El espectador que no te conozca y vea el programa por primera vez, ¿qué imagen crees que se va a llevar de Mónica Naranjo?

No lo sé. Al final nosotros lo que hemos intentado es acercar la sexualidad con mucho humor y mucha fluidez. Hemos intentado que la gente conozca que existen prácticas sexuales que son muy chulas, muy sanas y que pueden molar. Yo he descubierto algunas que he dicho: "Mira, ¡me gusta!". Me acuerdo un día saliendo de una discoteca, de un antro brutal, a las tres de la mañana y de repente mi compañera Ana Joven me arreó con una pala de esas sado y dije. "Hostia, cómo pica, pero cómo mola". 

Repetirás con Mediaset en 'La isla de las tentaciones'...

'La isla de las tentaciones' está a punto de estrenarse, no sabemos cuándo. Para mí ha sido mi primer reality, toda una experiencia. Joder lo que ha pasado en la isla, a veces la realidad supera a la ficción...

¿Probaste la viagra femenina durante el viaje? ¿Cómo fue?

Como una burraca, como una burraca, nena. Ay qué horror... qué horror y que efectivo. Tú imagínate que Ana y Miguel descubren que en el centro de Río hay un mercadillo en el que hay un boticario que lo hace él, de forma natural con raíces, y me llevan allí. El señor me llenó un vaso pequeño, eso ya me mosqueó, pero aun así me lo tomé como pensando: "Me lo bebo por haceros felices, pero esto seguramente no va a hacer efecto". El señor me dijo que tenía que esperar 76 horas y yo le dije a mis compañeros: "Os han timado lo más grande". A las 48 empecé a notar el efecto y estaba justo en un concurso de samba... Tenemos aún la botella porque se la compramos. 

¿Estás más conforme con tus relaciones sexuales actuales que con las que mantenías cuando eras más joven?

Sí, es un sí rotundo. Es que la autocomplacencia es el inicio de toda relación sexual. Si tú conoces tu sexo y sabes cómo estimularlo y como llegar al momento álgido, estás preparado para compartir y para pedir. Lo que nos hemos encontrado, sobre todo en las mujeres, son señoras que no sabían lo que era un orgasmo. Al final la respuesta era: "No, es que le gusta a mi marido". Era un acto de amor, pero ellas no sentían nada. 

Después también teníamos la experiencia de chicas que les gustaba la sexualidad, pero que les daba cosa comentar con sus parejas que no habían acabado. Este programa está para enseñar a decir: "No has acabado. Amárrate al pilón y acaba". 

¿La gente de tu entorno te pregunta ahora mucho sobre sexo?

Me preguntan mucho y las derivo siempre a Eva. Con Eva hemos hecho muchos talleres, hemos descubierto cantidad de cosas... Yo, desde luego, si en el futuro tuviera alguna duda le preguntaría a ella. Los sexólogos son grandes desconocidos dentro de la sociedad, la gente no les da la importancia que se merecen. Yo, a través de lo que me ha pasado a mí en lo personal, lo recomiendo al 100%, es magia. 

¿Crees que España es un país avanzado en cuanto al sexo se refiere?

Yo creo que, en el fondo, no hay países que estén avanzados. Hay mucho desconocimiento y eso es una cosa que nos hemos encontrado, da igual la cultura. Creemos que lo sabemos todo, porque al final cuando tienes una relación sexual piensas: "El fin es el orgasmo". No, no es el fin. Las relaciones sexuales son más cosas. 

¿Estás anímicamente bien tras la ruptura con tu pareja?

Ahora sí. Lo que pasa que es un duelo. Hay una cosa que me llamó muchísimo la atención cuando me separé. Obviamente, haces un comunicado de prensa porque cada uno quiere tener su vida. Hay una anécdota muy graciosa que cuento, que es que se me acercaban señoras y me decían: "Es que todos los hombres son iguales". Y yo les decía: "No, no lo son". 

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