No es ningún secreto que a Santiago Abascal, de 44 años, y a su mujer, Lidia Bedman, de 34, les va de maravilla en el terreno económico, pero a ella no le gusta que se la conozca por eso.

Al menos, eso es lo que da a entender con su reciente actividad en redes sociales y con la que mantiene con la prensa. La empresaria ha decidido blindarse y bloquear a todo periodista que comente algo sobre su lujosa vida privada. Pero ¿por qué?

Lidia Bedman, mujer de Abascal, se blinda ante la prensa: ¿a qué teme?

Desde que el líder de Vox tiene más protagonismo en los medios, su mujer, Lidia, también ha despertado más interés, algo bueno para ella, dicho sea de paso, ya que es 'influencer', esto es, vive de sus publicaciones de Instagram.

Un interés que además ha ido in crescendo desde el pasado mes de julio, cuando la pareja se mudó junto a sus dos hijos pequeños, Jimena y Santiago, a un chalet de 285 metros cuadrados (100 de jardín), ubicado en Pinar del Rey, una muy buena zona del centro de Madrid, cerca de la calle Arturo Soria. En el 'casoplón' de un millón de euros viven los cuatro y, suponemos, a veces también los otros dos hijos de Abascal, fruto de su primer matrimonio de 2002-2010 con otra mujer. 

Esta vida envidiable, así como las diferentes actividades lujosas de Lidia, fue recalcada por algunos periodistas, a quienes hoy les está vetado el acceso a su Instagram personal. ¿Por qué ha hecho esto? ¿Se está blindando? ¿Teme a algo?

Lo cierto es que bloquear a ciertos periodistas es del todo inútil, algo que suponemos que ya sabe Lidia, pues ella tiene el perfil abierto y cualquiera puede acceder a él y ver qué contenido ha subido, de qué bolso caro presume o a qué centro de belleza ha acudido recientemente y con quien. Así pues, todo parece indicar que la mujer de Abascal simplemente ha bloqueado a cierto sector de la presa para mostrar su desacuerdo con sus publicaciones y mandar un mensaje de rechazo. No obstante, no sabemos qué pretende ocultar.

Así es la vida de lujo de Lidia Bedman, la mujer de Santiago Abascal

Aunque no le guste que se lo digan, su vida es muy de la 'jet set'. Además de presumir, con razón, de su casa, Lidia comparte con sus 224.000 seguidores de Instagram su lujoso día a día, que se basa, básicamente, en promocionar productos y servicios con marcas, en cuidar de sus hijos y en hacer recetas de cocina.

Un trabajo de 'influencer' que a Lidia se le da de maravilla, pues lo lleva haciendo ya varios años y además es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la universidad madrileña San Pablo CEU y tiene un máster en Dirección Comercial y Marketing así como en Comunicación de Moda y Belleza de Telva y Yo Dona.

Suponemos, no obstante, que tras el trabajo de 'influencer' hay otras facetas que no se muestran como, por ejemplo, contestar emails o atender al teléfono, Lidia Bedman decide compartir únicamente aquello que le produce placery que evidencia que vive cómodamente.

Véase, entrenamientos en el gimnasio, comidas con amigos, tardes de 'spa' con amigas, modelitos, posados con la ropa de Moda Abascal (la tienda de su cuñada y de su suegra) y paseos con los niños por El Retiro y El Pardo.

Lidia Bedman
Lidia Bedman
Lidia Bedman con sus amigas tras una sesión de spa

Cabe destacar que Lidia, antes, tenía un canal de YouTube, pero tras el ascenso de Vox en las elecciones decidió borrarlo, así que Instagram es su única vía de negocio. Y, a juzgar por su actividad en dicha red social, no le va nada mal, y en parte gracias al bombo que le da la prensa, aunque no le guste reconocerlo y se blinde ante ella.