Irene Montero estuvo este miércoles por la tarde de compras. Lo sabemos porque la propia ministra de Igualdad accedió a hacerse fotos con algunas personas que se cruzó por la calle. El momento posado fue grabado por su gente de prensa y subido a sus 'stories' de Instagram.

El problema fue que se veía a la política con una bolsa llena de ropa en la mano. Su equipo o ella misma, intentaron tapar la marca del negocio con un 'emoji' de corazón, pero no sirvió de nada, ya que se leía perfectamente: la tienda era Stradivarius.

Irene Montero evita que se sepa que compra en Inditex

La pareja de Pablo Iglesias no quería que se supiera que compraba en uno de los negocios del grupo Inditex, de Amancio Ortega, ya que la de Podemos ha cargado contra el empresario duramente y en numerosas ocasiones.

Hace meses, criticó los 310 millones de euros que Ortega había donado a la sanidad pública española, alegando que ningún "supermillonario" puede "decidir si las máquinas de la sanidad española son buenas o no". También dejó caer que la caridad del empresario respondía a un plan "de evasión o de elusión fiscal" con el objetivo de evitar pagar impuestos.

Por todo esto, Montero no quería que le vieran comprando en el imperio Inditex, ya que no era lógico. Aun así, la han pillado con el carrito del helado y en redes sociales están siendo bastante críticos con ella.

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