La condena de Iñaki Urdangarin a cinco años y 10 meses de prisión ha sido un duro golpe para su familia, tanto para la infanta Cristina y sus hijos, como para los padres de él y sus seis hermanos. El cuñado del rey Felipe VI tiene hasta el próximo lunes 18 de junio para ingresar voluntariamente en la prisión que él elija.

Pilar Eyre ha hablado en el programa de TV3 ‘Tot es Mou’ del gran varapalo que ha sido para la familia la sentencia del caso Nòos: “La familia  de Urdangarin está destrozada. Ellos no piensan que Iñaki haya delinquido”.

El enfado de la familia es tal, que la hermana de Iñaki, Ana Urdangarin ha cargado duramente contra la Zarzuela. “Si mi padre viviera, quemaría la Zarzuela”, serían las duras palabras que dijo Ana a sus amigas mientras charlaba con ellas en Barcelona, tal y como ha señalado Piar Eyre.

Los que tampoco lo están pasando bien son los suegros de Urdangarin, los reyes eméritos. Según la periodista estos siguen algo enfadados con Iñaki por no haber querido cambiar de abogado, como sí hizo Cristina, que contrató a un letrado de la entidad de Miquel Roca.

Eyre: “El rey emérito ha estado moviendo los hilos para que le redujesen la pena”

En su lugar, el cuñado del rey decidió seguir representado por su amigo Mario Pascual Vives, “que apenas le ha cobrado” porque era un compañero de tenis, pero no tenía la entidad del otro despacho. Por este motivo, el rey Juan Carlos y la reina Sofía echan la culpa de la condena a la tozudez de Iñaki, según Pilar Eyre.

La periodista ha señalada también que los reyes eméritos tampoco esperaban esta sentencia: “Estaban esperanzados. El rey emérito ha estado moviendo hilos hasta el último momento para que le redujesen la pena a cuatro años y no tuviese que entrar en prisión”.

A pesar de que estas declaraciones han extrañado al resto de tertulianos, Pilar ha asegurado que esto mismo lo han dicho también desde el fiscal hasta los jueces. Pilar también ha indicado, respecto a los negocios de Iñaki, que el rey emérito llamaba a empresarios y autoridades y decía: “Mi yerno va a ir a veros. Tratadlo bien”.