Bill Gates, de 65 años, y Melinda Ann French Gates, de 56, han anunciado su divorcio este lunes después de 27 años de matrimonio a través de un comunicado que han publicado en sus redes sociales.

El fundador de Microsoft y su mujer han escrito: "Después de pensarlo mucho y de haber trabajado intensamente en nuestra relación hemos tomado la decisión de acabar con nuestro matrimonio. A lo largo de los últimos 27 años hemos criado a tres hijos increíbles y hemos construido una fundación que trabaja en todo el mundo para que la gente pueda tener vidas más sanas y productivas", señalan, en alusión a la Fundación Bill y Melinda Gates, que ambos dirigen.

"Continuaremos compartiendo nuestra creencia en esa misión y seguiremos trabajando juntos en la fundación, pero consideramos que no podemos crecer juntos como pareja en la próxima fase de nuestras vidas", explican.

La pareja concluye el comunicado con estas palabras: "Pedimos espacio y privacidad para nuestra familia mientras empezamos a navegar por esta nueva vida".

Fruto de su matrimonio, la pareja tiene tres hijos: Jennifer, de 25 años; Rory, de 21 años y Phoebe, de 18 años, que por deseo de sus padres no recibirán su herencia. Un gesto más de los Gates para beneficiar a los más necesitados y para que su familia se labre su propio futuro.

La historia de amor de Bill y Melinda Gates

Bill y Melinda Gates se conocieron en la década de los 80 cuando ella se unió a la firma Microsoft como gerente de producto de la compañía en la que Gates ya era el fundador y CEO. Melinda acababa de graduarse en informática y economía en la Universidad de Duke, en Carolina del Norte.

En esta época Microsoft tenía una capitalización de mercado de alrededor de 35.000 millones de dólares. Fue un un año antes de que Gates se convirtiera en el multimillonario más joven del mundo tras la salida a bolsa de su empresa.

Los dos se conocieron en 1987 en Nueva York en una cena de negocios organizado por Microsoft para sus trabajadores. Después él la invitó a salir pero ella le rechazó ya que el hecho de que le propusiera una cita para dos semanas después le pareció poco espontáneo.

“Pídemelo otra vez cuando falte menos para esa fecha”, le dijo Melinda a Bill, llegaron a contar. Pero esa misma tarde, quizás sorprendido por la respuesta de ella, el CEO de Microsoft la llamó por teléfono y la invitó a salir esa misma noche. “¿Esto sí te parece espontáneo?”.

Desde ese día no volvieron a separarse. "Nos queríamos mucho el uno al otro y solo había dos posibilidades: o íbamos a romper o nos íbamos a casar", señaló él. A Melinda la fascinaba el espíritu curioso y el sentido del humor del multimillonario.

Una boda en Háwai en la que gastaron millones de dólares para mantener la privacidad

Al año de ser novios, tomaron una decisión definitiva según contó Gates en el documental de Netflix de 2019, 'Dentro del cerebro de Bill'. “Para nuestra sorpresa, ciertamente para mi sorpresa, dije ‘Oye, te amo’, ella dijo que me amaba también y entonces vino el ‘¿qué vamos a hacer ahora?’ Sabíamos que tendríamos que dar el siguiente paso o terminar”, contó.

Melinda por su parte desveló: “Él tenía que tomar una decisión, no sabía si podía comprometerse conmigo y dirigir Microsoft al mismo tiempo”. Un día, ella entró en la habitación y se encontró a Bill haciendo una lista. “Eran los pros y los contras de casarse”.

Al final, la boda se celebró a los siete años de noviazgo, en 1994 en la isla de Lanai, en Háwai, en el hotel Manele Bay. Según se publicó se gastaron un millón de dólares para mantener la privacidad de la ceremonia y para ello Gates reservó todas las habitaciones y contrataron todos los helicópteros locales para evitar a los paparazzi.

En 1996, Melinda abandonó Microsoft para dedicarse por completo a su familia. La fundación ha sido, por tanto, su gran vínculo profesional con su marido durante este último cuarto de siglo

Antes de estar con Melinda, Bill tuvo una relación con Ann Wimblad, una exitosa empresaria. Se conocieron en 1984 en una videoconferencia y sus primeros encuentros fueron virtuales. Tres años después rompieron ya que Wimblad, que era cinco años mayor que él, quería casarse y tener hijos pero su novio no se sentía preparado para tal responsabilidad.

Bill Gates y Melinda se divorcian
Bill Gates y Melinda se divorcian Gtres

La fortuna de Bill Gates y Melinda que está en juego

Se trata de una de las parejas más adineradas del mundo, con una fortuna estimada en unos 130.000 millones de dólares.

El fundador de Microsoft y su mujer dirigen conjuntamente la Fundación Bill y Melinda Gates, que se creó en el año 2000. Esta se ha gastado miles de millones de euros luchando contra causas como enfermedades, la pobreza, la desigualdad en el mundo y fomentando la vacunación en los niños. En una de sus últimas acciones benéficas donaron 250 millones de dólares para combatir la covid-19.

La fundación se ha convertido en una de las organizaciones filantrópicas más importantes del mundo con un patrimonio de casi 50.000 millones de dólares -en su mayor parte, donado por la pareja- que se dedica a la ayuda al desarrollo en el mundo.

Los Gates, junto con el inversionista Warren Buffett, están detrás de Giving Pledge, que pide a los multimillonarios que se comprometan a donar la mayor parte de su riqueza a buenas causas.

Bill Gates es la cuarta persona más rica del mundo según Forbes, con un patrimonio neto de 146.000 millones de dólares. Hizo su dinero a través de Microsoft, la compañía de software más grande del mundo, que cofundó en 1975 junto a Paul Allen. En enero de 2021, su fortuna ascendía a 133.000 millones de dólares, y la de su mujer, a 70.000 millones.

Melinda Gates podría recibir más de 33.000 millones y cada hijo sólo heredará 10 millones de dólares

Bill y Melinda tendrán que llegar a un acuerdo pero el suyo podría ser el más grande la historia. Por ejemplo cuando Jeff Bezos, CEO de Amazon, se divorció de MacKenzie Scott en 2019, fue por 38 mil millones. Tras ello, esta se convirtió en la tercera mujer más rica del mundo. De llegar a un acuerdo similar, Melinda Gates podría recibir una cifra superior a los 33 mil millones de dólares.

Aunque se divorcien, Bill y Melinda seguirán estando entre las 15 personas más ricas del mundo.

Según palabras de Bill, cada uno de los hijos heredará 10 millones dólares, y el resto de la fortuna se destinará a obras de caridad.

Bill posee el 1,37 por ciento de las acciones en circulación de Microsoft, que valen más de 26.000 millones de dólares (21.500 millones de euros), según CNBC.

El año pasado, en marzo de 2020, renunció a la junta directiva de la compañía para dedicarse a las actividades benéficas pero permanece como asesor de tecnología del CEO Satya Nadella. También realiza inversiones a través de su oficina privada de Gates Ventures.

En octubre de 2013, en los peores momentos de la crisis del euro, Bill compró el 6% de la constructora FCC por 108,5 millones de euros.

Su holding Cascade Investement

Bill y Melinda Gates tiene numerosos negocios en común como su holding, Cascade Investement con el que controlan su patrimonio. Esta tiene participaciones significativas en docenas de empresas públicas y privadas. Por ejemplo, posee el 47% de la empresa privada Four Seasons Hotels and Resorts y del Ritz Carlton San Francisco.

Entre sus inversiones públicas, Cascade posee el 25% de Ecolab, el 14% de Canadian National Railway, el 4% de Berkshire Hathaway, el 10% de Deere & Company, el 14% de AutoNation y el 34% de Republic Services.

Una espectacular mansión con todo tipo de lujos

Su mansión en Seattle, conocida como 'Xanadú 2.0', como el hogar ficticio de Charles Foster Kane, el personaje principal de 'Ciudadano Kane', es probablemente una de las residencias privadas más valiosas del mundo.

La propiedad es enorme, está llena de detalles de alta tecnología y está situada en la ladera de una colina con vistas al lago Washington, en Medina (Washington). Sólo la casa principal tiene más de 6.000 metros cuadros.

Gates compró la compró en 1988 por 2 millones de dólares, pero pasó siete años construyendo la casa de sus sueños y gastó otros 63 millones. Los impuestos anuales sobre la propiedad de la mansión ascienden a 1,063 millones de dólares, sobre un valor tasado de 150 millones de dólares.

La casa tiene una piscina cubierta y otra al aire libre, de unos 18 metros, con un sistema de música subacuático y diseños fósiles en el piso y una sala de trampolín. En la parcela de dos hectáreas hay un arroyo artificial lleno de salmones y truchas salvajes y una playa con arena importada del Caribe. Hay varios garajes diferentes en distintos puntos alrededor de la propiedad. Tiene sitio para 23 coches.

La mansión posee siete habitaciones, 24 baños -10 de ellos completos- seis cocinas, un cine decorado en art déco con capacidad para 20 personas y un comedor de 90 metros con capacidad para 24 personas.

Además tiene una habitación solo para una cama elástica de grandes dimensiones y tiene un techo de 6 metros y una casa de invitados de 176 metros cuadrados que cuenta con tan alta tecnología como la casa principal.

Puedes cambiar el diseño de las paredes con solo un botón. Alrededor de la casa hay pantallas de ordenador valoradas en 80.000 dólares. Cualquiera puede hacer que las pantallas muestren los cuadros o fotografías que desee, que se almacenan en dispositivos que valen 150.000 dólares.

El salón de recepción es de 200 metros y tiene capacidad para 150 personas para la cena o 200 para un cóctel. La biblioteca ocupa 195 metros e incluye dos estanterías giratorias secretas, una de las cuales contiene una barra.

En uno de los rincones de la casa está expuesto una de sus posesiones más preciadas, un cuaderno científico mantenido por Leonardo da Vinci a principios del siglo XVI, llamado Codex, que Gates compró en una subasta en 1994 por 30 millones de dólares.

Más propiedades

También poseen un rancho en Santa Fe (California) que fue adquirido en 2014 por 18 millones de dólares, una mansión frente al mar en Del Mar (San Diego) de 550 metros cuadrados y unas estupendas vistas al océano Pacífico, que compraron en abril de 2020 por 43 millones de dólares.

Desde 2003 poseen otra finca ecuestre en Wellington, Florida, por la que pagaron algo menos de 9 millones de dólares. En Cody, Wyoming compraron otro rancho por 12 millones de dólares.

También poseen un jet privado, una fabulosa colección de arte y una flota de coches de lujo.