Libros

Un viaje de novela: recorrido por las librerías más bellas del mundo

Algunas de las librerías más bellas y emblemáticas del planeta. Desde Londres hasta San Francisco, en busca de los templos sagrados del saber.

Librería Lello, en Oporto.
Librería Lello, en Oporto. Foto: Filipe Sousa.

Dicen que Harry Potter pasó por aquí

Harry Potter lanzó un salvífico hechizo sobre la librería portuense de Lello (arriba en la imagen), considerada por muchos como la más bonita del mundo. Pese a que J. K. Rowling, que vivió en Oporto durante dos años en la década de los 90 del siglo pasado, haya afirmado que este espacio no le sirvió como inspiración para construir su irresistible universo literario, basta que uno cruce la puerta de Lello para que se sienta en Howgarts o, al menos, en Flourish and Blotts, donde Potter compra los libros de magia para todos los cursos. En 2015, para regular la afluencia de visitantes, los dueños establecieron un precio de entrada de cinco euros que devuelven a la salida si ha comprado algún libro. Con unas ventas de 1.200 ejemplares y más de 3.000 visitantes diarios, no solo deciden entrar ávidos lectores o seguidores fieles de la saga de Harry Potter, sino también amantes de la arquitectura, debido, sobre todo, a su espectacular escalera de madera.

Sofá 'chesterfield' en la librería Hatchard, en Londres.
Sofá 'chesterfield' en la librería Hatchard, en Londres.

La librería de la realeza británica

El sofá Chesterfield, las escaleras de madera que conectan los cuatro pisos de Hatchards y la elegante vestimenta de sus empleados constituyen una excelente carta de presentación para el cliente que entra por primera vez en esta librería tan exquisita como tradicional, que es también la más antigua de Londres. John Hatchard abrió sus puertas en 1797, y por ellas pasaron con frecuencia clientes habituales de la talla de Oscar Wilde o Lord Byron, además de incontables miembros de varias generaciones de la realeza británica. Los visitantes que, guiados por la curiosidad, escarban entre los libros descubren ­—sobre todo en la sección de historia— auténticas joyas que no se encuentran en ningún otro lugar. Ubicada en Piccadilly Avenue, en una de las zonas más populares y de mayor vida cultural de Londres, Hatchards organiza numerosas presentaciones y actos literarios que siguen agitando la vida cultural de la capital británica.

Fachada de la librería Bertrand, en Lisboa.
Fachada de la librería Bertrand, en Lisboa.

La librería más antigua del mundo

Fundada en 1732 en el distrito de Chiado, en Lisboa, Bertrand pasa por ser la librería más antigua del mundo. El local original, fundada por Pedro Fauré y sus yernos, los hermanos Bertrand, todos de origen francés, se situaba en la Rua Direita do Loreto, pero a causa del terremoto de 1755 tuvo que reubicarse en la mítica Rua Garrett, donde, desde 1773, nunca ha dejado de atender al público. En 1909 inauguraron sus propios talleres de impresión y composición y se lanzaron a editar sus propios títulos. En la actualidad, Bertrand, además de vender libros, se dedica a editarlos y distribuirlos y cuenta con más de cincuenta librerías repartidas por todo el territorio portugués. En 2011, el Libro Guinness de los Records incluyó la Librería Bertrand como la más antigua de entre todas las que todavía siguen activas. El espacio cuenta con siete salas, dedicadas, cada una de ellas, a un gran escritor portugués (José Saramago, Eça de Queiroz, Fernando Pessoa...).

Librería Bertrand. Rua Garrett 73-75. 1200-302 Lisboa, Portugal. 

Librería Bardón, en Madrid.
Librería Bardón, en Madrid.

En busca del tesoro: refugio para bibliófilos

Belén y Alicia Bardón dirigen la librería que fundó su abuelo Luis en el corazón de Madrid en 1947. La alfombra de lomos antiguos que recubre las paredes de este precioso espacio transporta a otra época a los clientes que deciden entrar. Bardón no es una librería al uso porque en ella, además del olor a papel antiguo y la belleza de sus estanterías, destaca su colección de volúmenes inmemoriales. Especializada en incunables (libros editados desde la invención de la imprenta hasta los primeros años del siglo XVI), esta librería cuenta con un fondo de más de treinta mil ejemplares, de los que algunos tienen un valor incalculable. No solo llama la atención de coleccionistas y amantes del libro antiguo, que a veces necesitan de una autorización del Ministerio de Cultura para realizar sus adquisiciones o para sacarlas de España, sino también de jóvenes curiosos y deseosos de perderse entre libros excepcionales.

Plaza San Martín 3, 28013, Madrid, España.

Librería City Lights, en San Francisco.
Librería City Lights, en San Francisco.

De la generación 'beat' al cosmopolitismo

El escaparate de City Lights brilla con luz propia en San Francisco, entre los barrios de North Beach y Chinatown, desde que los poetas Lawrence Ferlinghetti y Peter D. Martin fundaron esta librería en 1953. Lugar de encuentro durante los años 60 del siglo pasado para muchos autores de la generación beat –Jack Kerouac, Allen Ginsberg, William Burroughs, entre ellos–, tardó muy poco tiempo en convertirse en un verdadero símbolo de la cultura alternativa y cosmopolita que caracteriza la ciudad en la que se encuentra. En 1955 Ferlinghetti creó City Lights Publishing, un sello editorial propio que sigue publicando, a día de hoy, unos 20 títulos al año de poesía, narrativa y ensayo social y político. City Lights, que se define a sí misma como una librería “comprometida con la innovación y el progreso”, fue la primera de todos los Estados Unidos en apostar por el libro de bolsillo, con precios bajos que contribuyeron a su popularización.

City Lights Bookstore. 261 Columbus Avenue, 94133, San Francisco, Estados Unidos.

Librería Acqua Alta, en Venecia.
Librería Acqua Alta, en Venecia.

Donde las góndolas se convierten en estanterías

Barriles, bañeras y pequeñas embarcaciones en desuso acompañan las estanterías de la librería Acqua Alta, en Venecia, un sitio caótico donde más de cien mil libros se apilan de forma desordenada en el interior de una planta baja encajonada entre edificios. Dentro, como no podía ser de otra manera, nos encontramos con una góndola: el símbolo de la ciudad convertido en expositor de libros que, cuando la ciudad se inunda, puede salvarlos. No cuentan con un registro digital de su fondo, y los libros, elevados quince centímetros del suelo para evitar que las frecuentes subidas del nivel del agua los arruine, están organizados como un puzzle a presión que no respeta ningún criterio fijo de colocación. Sin embargo, es tan complicado encontrar el libro que buscabas al entrar en la librería como fácil detenerte a curiosear entre tantos volúmenes y descubrir algún maravilloso tesoro editorial.

Calle Lunga Santa Maria Formosa, 5176B, Venecia, Italia.

Librería Shakespeare and Company, en París.
Librería Shakespeare and Company, en París.

En París se puede vivir entre libros

Fundada en 1919 por Sylvia Beach, Shakespeare and Company se convirtió muy pronto en el centro neurálgico de la cultura anglosajona en París gracias a su incansable actividad y a la fama que adquirió entre grandes intelectuales del siglo XX. El primer Ulises fue publicado en 1922 por Beach que, cuando cerró, en 1941, cedió el nombre del local al estadounidense George Whitman, que rebautizó con él su librería a la orilla del Sena, donde se encuentra ahora. Además de editar la revista inglesa The Paris Magazine, la librería acogió por temporadas a muchos escritores de la Beat Generation como Lawrence Ferlinghetti o William Burroughs en sus tumbleweeds, zonas situadas en el tercer piso del local en las que los viajeros podían alojarse a cambio de algunas horas de trabajo y, cuenta la leyenda, de que se leyeran un libro al día. En Midnight in Paris, de Woody Allen, la librería aparece como una de las atracciones turísticas imprescindibles de la ciudad.

37 Rue de la Bûcherie, París, Francia.

Librería Desnivel, en Madrid.
Librería Desnivel, en Madrid.

Lecturas para subir a la cima

Desnivel es el centro de encuentro y el lugar de referencia para todos los amantes de la montaña. Hace 20 años, Darío tomó las riendas de esta librería y le dio una vuelta de tuerca: mantuvo el precioso espacio intacto, pero incorporó motivos geográficos, cartografías y un nuevo mobiliario para conseguir que la librería más antigua de Madrid se convirtiera, también, en la más cosmopolita y aventurera. Nada más entrar, sobre unas altísimas columnas, nos topamos con varios relojes alineados que marcan las horas del Kilimanjaro, el Everest o el Mont Blanc.

Plaza de Matute, 6, 28012. Madrid. 

Últimas noticias



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba