Creados en 1976 por André J. Heiniger para celebrar el 50 aniversario del Oyster, el primer reloj hermético del mundo, la iniciativa Perpetual Planet representa la convicción de Rolex por construir un planeta más bello. Se trata de un premio dirigido a pioneros de diversas disciplinas, como arqueología, arquitectura, cineastas o alpinistas, entre otros, cuyos proyectos, nuevos o ya en curso, han contribuido de forma significativa a mejorar las condiciones de vida y a proteger nuestro planeta. Rolex da vida a través de este programa a un compromiso de fomentar los valores de calidad, ingenio, determinación y espíritu emprendedor.

Durante el siglo pasado y hasta el comienzo del XXI, Rolex ha incentivado la exploración del planeta para la investigación de la naturaleza, utilizando los avances de la alta relojería para el descubrimiento y protección de los recursos naturales. En 2019 refuerzan este compromiso mediante la puesta en marcha de la iniciativa Perpetual Planet, en el que cada edición bienal se elige a cinco premiados que reciben la financiación necesaria para poner en marcha su proyecto, muchos de los cuales colaboran entre sí. Por el momento, su contribución a la defensa del planeta incluyen los Premios Rolex a la Iniciativa, una colaboración con la National Geographic Society para estudiar los impactos del cambio climático y la iniciativa Mission Blue de Sylvia Earle, que tiene el objetivo de proteger los océanos a partir de una red de áreas marinas denominadas Hope Spots.

Rinzin Lama, científico y ecologista que lucha por la conservación de la biodiversidad en el transhimalaya nepalí.

Los laureados de esta edición son Felix Brooks-Church, de Estados Unidos, aborda la malnutrición en Tanzania equipando los molinos harineros rurales con una máquina "dosificadora" que añade micronutrientes esenciales para enriquecer los alimentos básicos; Hindou Oumarou Ibrahim, de Chad, recurre a la sabiduría popular indígena para cartografiar los recursos naturales y evitar conflictos causados por el cambio climático en el Sahel; Rinzin Phunjok Lama, de Nepal, trabaja para proteger la rica diversidad de los ecosistemas de la región transhimalaya (hogar de especies emblemáticas de mamíferos en vías de extinción) implicando a las comunidades locales; Gina Moseley, del Reino Unido, se dispone a encabezar la primera expedición para explorar importantes cuevas septentrionales con el fin de ahondar en el conocimiento sobre el cambio climático en el Ártico y Luiz Rocha, de Brasil, que trabaja en la exploración y protección de los arrecifes de coral mesofóticos del océano Índico y su biodiversidad, así como en el refuerzo de la conservación de estos ecosistemas tan desconocidos en general.

Luiz Rocha, biólogo marino que estudia los arrecifes de coral en el océano Indico para favorecer su protección y biodiversidad.

Los proyectos premiados en este certamen se centran en el medio ambiente, la ciencia y la salud, la tecnología aplicada, el patrimonio cultural y la exploración. Estos proyectos son valorados en base a su originalidad y a su repercusión que tienen en el mundo entero, así como en función del espíritu emprendedor de los candidatos. Los beneficios tangibles de los proyectos de los Laureados son aún más variados. En aquellos que están directamente relacionados con el medio ambiente, se han plantado 21 millones de árboles; se han protegido 34 especies en peligro y 27 ecosistemas principales, incluyendo 57.600 km cuadrados de selva amazónica; se han descubierto cientos de nuevas especies; se han completado 17 difíciles expediciones; y se han desarrollado 48 tecnologías innovadoras para una serie de aplicaciones.