La creatividad está fuera de toda duda. Si algo les ha hecho merecedores al calificativo de grandes es su capacidad para sorprender en cualquier territorio en el que se adentran. En la relojería, como los buenos aprendices, han ido labrando su conocimiento para afrontar nuevos retos con solvencia. Pero sobre todo con pasión, porque no es menos cierto que en el arte relojero además de sabiduría es necesario transmitir emoción.

Gucci cumple un siglo de vida y ha decidido entrar de lleno en la alta relojería con un conjunto de diseños contemporáneos de relojes del director creativo Alessandro Michele. Creatividad, artesanía y habilidad técnica con el estilo inconfundible de la marca que se traduce en cuatro líneas: Gucci 25H, G-Timeless, Grip y relojes de alta joyería. Cada uno de ellos reproduce elementos tradicionales de la casa, como la flora y la fauna, los talismanes y el emblemático logotipo de la G entrelazada. Desde 1972 ha convertido el estilo contemporáneo y la excelencia de las fabricaciones suizas en señas de identidad presentes en todos sus modelos, que incorporan los últimos métodos tecnológicos junto con un trabajo manual altamente cualificado.

Este nuevo modelo incorpora pequeñas abejas que brillan y se mueven en la esfera, dotando a la pieza de exclusivos detalles de la alta relojería.

El G-Timeless Dancing Bees Tourbillon se han creado nada menos que cinco diferentes versiones con las abejas (12 en total) ocupando la esfera con su brillo y movilidad. La caja del tourbillon se ha emplazado a las 12 h. Gucci conquista así el mundo de la alta relojería, formando un equilibrio perfecto entre las fabricaciones de vanguardia y la tradición del savoir-faire de los maestros artesanos suizos.