El concepto de Home Project Management encierra una filosofía muy clara: si quiere construirse una vivienda, déjelo todo en sus manos, desde la búsqueda del terreno si así lo quiere hasta servicios como mudanza, jardinería, cuidado de la piscina o incluso las perchas de los armarios. Haga el encargo y espere la entrega de llaves tras un proceso concebido como un servicio de sastrería: a la medida del cliente. A eso se dedica Knowhaus, un estudio multidisciplinar creado en 2010 por Dani Blanch, con experiencia en el mundo de la promoción y gestión inmobiliaria, y Gemma Gallego, especialista en creación, diseño, decoración y gestión de interiores.
Más de 40 proyectos en España, Alemania, Reino Unido, Chile o Argentina avalan una trayectoria que exhibe, en su lista de clientes, además de empresarios, artistas e inversores, destacados futbolistas como Leo Messi, Xavi Hernández, Marc Bartra, Thiago Alcántara, Rafinha o Cristian Tello. Efectivamente, se dedican a proyectos residenciales de lujo –de 200.000 euros en adelante–, pero no solo: también han hecho algún hotel –Cortezo, en Madrid–, reformas puntuales y edificios plurifamiliares. De todo eso, y también de las tendencias que la situación pospandemia traslada al mundo de la vivienda, hablamos con Daniel Blanch.

Knowhaus presume de ser la primera empresa de Home Project Management en España. ¿Qué significa realmente?
La figura del project manager no es nueva. Durante años ejercí de ello para una inmobiliaria que desarrollaba grandes proyectos, como edificios de oficinas, hoteles o centros comerciales. Nuestra innovación fue implementar esta figura al sector residencial de alto standing. En un proyecto existen distintas figuras, como el arquitecto, el aparejador, el ingeniero de instalaciones, el topógrafo…, todas necesarias, pero ninguna se ocupa del control integral del proyecto, lo que obliga al cliente a realizar una tarea compleja en la que cualquier error puede condenar económicamente el proyecto. Nosotros ofrecemos la posibilidad de contratar a un solo estudio un servicio integral, en que el interlocutor, diseñador, constructor, gestor y responsable es uno; y en el que la garantía y eficiencia del proyecto final también es única. Nos ocupamos de todo lo que el cliente necesita, incluida asesoría de compra o trámites administrativos.

Rehabilitación de una antigua masía en la isla de Formentera para convertirla en una residencia unifamiliar.

¿Qué es lo más valorado por la mayoría al concebir su nuevo hogar?
Nuestro tipo de clientes es muy diverso: empresarios, altos ejecutivos, deportistas de élite, profesionales liberales de todo tipo… Pero sí, tienen un denominador común: todos ellos son gente altamente ocupada que no tiene tiempo material para dedicarse a la gestión de un proyecto, personas muy pragmáticas que tienen claro que la mejor solución es depositarla en las mejores manos o que ya han sufrido la gestión de un proyecto con anterioridad y no desean volver a pasar por una experiencia que puede convertir el sueño de tu vida en tu peor pesadilla.

¿Cree necesario incorporar la ‘nueva normalidad’ a futuros proyectos?
Creo que no debemos caer en más alarmismos y empezar a concebir' pseudoviviendas sanitarias' invivibles. Pero sí es cierto que al proyectar según qué dependencias (hall de entrada, habitaciones de invitados, baño cortesía, etc.) esta 'nueva normalidad' puede incidir en su diseño de manera sutil, pero sin convertir las viviendas en espacios temerosos. También hemos detectado un cambio en la necesidad de espacios como pueden ser zonas fitness, terrazas, jardín, piscina o despacho para teletrabajo. La gente ha redescubierto su casa durante estos meses de confinamiento y ha detectado que eran propietarios de una vivienda a la que solo iban a dormir, lo que les ha hecho replantearse si realmente es el hogar en el que desean vivir.

Imagen del salón, con chimenea, librería y conjunto de sofás y sillones del proyecto Can Vila I.

¿Qué medidas se pueden arbitrar sin grandes inversiones de dinero?
Una primera medida es adoptar la tradición nórdica de dejar los zapatos antes de acceder al interior de la vivienda y ofrecer tanto a los habitantes de la casa como a los invitados un espacio, cajonera o armario donde depositar sus enseres personales y a la vez ofrecerles unas zapatillas o calcetines de un solo uso. Otra medida fácil es acomodar en esa misma zona hall un gel para la higiene completa de manos; disponer de una vajilla y cubertería específica para invitados, toallas o servilletas de un solo uso… Todo ello desde la normalidad y la comodidad sin transmitir que nuestros invitados son algo 'incómodo' o un riesgo para el resto; adaptarnos en lo necesario para protegernos, pero sin perder el sentido natural de la vida social y familiar.

¿Se atreve a explicar, en pocas líneas, la casa ideal del futuro?
Creo que, excepto en los proyectos residenciales unifamiliares, las tradicionales zonas salón-comedor tenderán a desaparecer en favor de las mayores cocinas-office, alrededor de la cuales se creará el auténtico meeting point familiar. Habitaciones con una capacidad audiovisual integral donde cada miembro de la vivienda podrá trabajar, hacer los deberes de manera telemática, navegar en internet, jugar a la consola o ver una serie. Caminamos hacia espacios en pro de una mayor calidad de vida individual (habitaciones suite con baño y vestidor) en detrimento de los espacios tradicionalmente usados para reuniones familiares o sociales (comedor y salones), que cada vez se celebran más fuera de los hogares.