Jaeger-LeCoultre recoge la esencia y el ambiente de la época en que nació Reverso, uno de sus ejemplares emblemáticos, símbolo de elegancia y atemporalidad, en el nuevo café ubicado en Shanghái hasta el 15 de agosto, y que el próximo otoño abrirá también en París. Cuna del movimiento Art Déco, la capital francesa vio nacer esta corriente artística en la década de los años 20, utilizando la geometría como un principio de modernidad y progreso. El modelo Reverso, creado en 1931, supuso un punto de inflexión en las normas del diseño de los relojes tradicionales. Su funcionalidad y su estética personificaron los valores de evolución y avance tecnológico que transformaron todas las áreas del diseño, desde la arquitectura, los automóviles y las artes gráficas y decorativas, el cine y la moda.

Dos expresiones de la artesanía, la relojera y la gastronómica, se reúnen en el nuevo establecimiento situado en el centro de Shanghái.

Ambas ciudades, París y Shanghái, asistieron asistieron entre 1920 y 1930 a un florecimiento del movimiento art déco como oposición a las artes decorativas tradicionales asociadas con el fin de siècle. Oriente y Occidente se unen en el característico estilo art déco chino que floreció en Shanghái durante la década de 1930, cuando la ciudad se convirtió en centro social, cultural y económico del este de Asia. Esta herencia hace hace posible la apertura del Café 1931, ofreciendo a sus visitantes un exquisito conjunto de referencias culturales que inspiraron el diseño del Reverso.

El 1931 Café revive el interior de un transatlántico de los años 30 y el glamour de un set de rodaje. La paleta de blanco y negro protagoniza un espacio favorecido por la luz y que incorpora elementos y materiales característicos de la época, como el terciopelo, el vidrio o la madera lacada. El suelo está elaborado en mármol a partir de un patrón geométrico incrustado, y cada detalle se ha creado de forma precisa y calculada, desde el candelabro de vidrio esmerilado hasta las sillas con tres bandas de metal, que emulan la estética del estuche Reverso.

La chef Nina Métayer con el postre Secreto de Frutos Rojos.

Artesanía y vanguardia gastronómica

La chef Nina Métayer, dos veces nombrada chef pastelera del año y con sede en París, ha diseñado una colección especial de tartas y pasteles que no solo hacen eco de la estética art déco, sino que transportan a los comensales a la casa de Jaeger-LeCoultre, en el Vallée de Joux, ubicado en Suiza, a través de ingredientes como bayas de montaña, nueces y miel, y chocolate suizo. La artesanía fina y las formas esculturales se encuentran en creaciones como el Secreto de Frutos Rojos, un postre que evoca el paisaje nevado del valle en invierno o el Bruit de Noisettes, una elegante confección de avellanas y chocolate negro.