Esta bebida se obtiene a partir de agua, chufas y azúcar, y, en general, se aromatiza con canela o limón. Además de convertirse en una buena alternativa veraniega, y natural, a los refrescos, tiene otros beneficios para la salud: previene las enfermedades cardiovasculares, gracias a su alto contenido en ácido oleico, fibra o antioxidantes, favorece la digestión mejora el estado del sistema inmunológico, entre otros beneficios. ¿A quién no le apetece tomar un buen vaso de horchata después de saber todo esto?

La horchata es muy popular en la Comunidad Valenciana, dónde encontramos a Alboraya, un pueblo valenciano que ha convertido a esta bebida en su principal reclamo gastronómico. Esta localidad cuenta además con una de las plantaciones más extensas de chufa y nutren a gran cantidad de horchaterías de toda España.

Pero, ¿sabes dónde puedes disfrutar de la horchata más auténtica sin necesidad de viajar hasta la Comunidad Valenciana? En Marabilias hemos hecho nuestro particular triangulo horchatero en Madrid, que, aunque no tenga el sol y las playas del Levante español, tiene tres horchaterías que no tienen nada que envidiar a las situadas en el este de España.

Alboraya

En plena calle Alcalá, muy cerca del parque del Retiro, encontramos Alboraya, que, con ese nombre, nos da pistas de cuál es su preparación estrella. Este establecimiento familiar fue fundado en 1980 por Luis y Fina, un matrimonio de alborayenses que dijeron traer hasta la capital de España lo mejor de su tierra. 35 años después José Luis, su hijo, sigue manteniendo el espíritu horchatero vivo y refresca, día tras día, el verano de los madrileños, con fartons incluidos. (Calle de Alcalá, 125, 28009 Madrid)

La fábrica de siempre

Aunque su nombre oficial es La fábrica de siempre, esta tradicional horchatería de Madrid es más conocida por La Fábrica de Horchata. En 1945 José y Pepina, abuelos de su propietario actual, José Ángel Ferrer, decidieron abrir su primer local, situado en la glorieta de Cuatro Caminos. Años después se trasladaron hasta su local actual el barrio de Tetuán.

60 años después, esta horchatería sigue abierta y promoviendo el espíritu con el que nació: traer la mejor horchata casera hasta Madrid, literalmente, ya que la elaboran con kilos y kilos de chufa cultivada en los campos de Alboraya. Además, también ofrecen auténticos fartons de Alboraya, coca valenciana, granizados o helados. (Calle Pedro Tezano, 11, 28039 Madrid)

El kiosco de horchata

Este mítico kiosquito blanco y azul de la calle Narváez tiene el honor de ser el último establecimiento de venta de horchata a pie de calle abierto en Madrid. El kiosco está regentado por los hermanos Miguel y José, que hacen que la unión de su familia con la horchata no se rompa. La receta es la misma que utilizaban sus bisabuelos, originarios de Crevillente. El local actual fue fundado en 1944, aunque sus bisabuelos y su abuela María comenzaron a vender horchata por todo Madrid en los años 30. 70 años después, los hermanos García López continúan vendiendo horchata, granizados y agua de cebada, todo ello artesanal, con la misma ilusión que su abuela María a todos a los madrileños que se acercan hasta su pequeño kiosco. (C/Narváez 8, esq. Jorge Juan, 28009 Madrid)