La cocina

Benares ha llegado para hacernos olvidar los sinsabores que dejan casi todos los restaurantes de la Curry Mile de Lavapiés. Madrid estaba huérfana de alta cocina india y la propuesta de Atul Kochhar consigue que el paladar reacio a esta tradición gastronómica olvide sus recelos. Lo logra al combinar métodos indios con materias primas clásicas de la gastronomía española como el rape, preparado aquí en el horno tandoori y servido con croqueta de cangrejo y fideos especiados en salsa de soja, o la merluza, cocinada a la plancha con cachelos, coliflor y curry de berenjenas. También sorprenden las vieiras, preparadas a la parrilla y acompañadas de una sabrosa coliflor en diferentes texturas, o el exuberante tandoori Mar y Montaña con lubina marinada, langostinos jumbo con coco, codorniz especiada y seekh kebab. Quienes busquen recetas más clásicas no quedarán recepcionados con el cordero Rogan Josh o el siempre seguro pollo tandoori. Y si resulta imposible elegir, siempre queda la posibilidad del menú degustación para conocer lo más destacado de la carta.

El chef

En nuestro jardín ha caído una estrella: Atul Kochhar es toda una celebrity en el Reino Unido, donde se ha convertido en la referencia indispensable a la hora de hablar de cocina india. Su Benares del barrio de Mayfair, abierto en 2003 y con una estrella Michelin otorgada por primera vez en 2007, le ha servido para demostrar que lo que había hecho años antes en el aclamado Tamarind de la capital británica –donde había obtenido otra estrella– era solo el comienzo de una exitosa carrera que ha continuado con otros restaurantes, programas de televisión, libros y una gran presencia en redes sociales. La carta que ha creado para Benares es una fiel traducción de los mandamientos culinarios que lleva cumpliendo desde hace años, combinando elaboraciones indias con materias primas locales para dar lugar a creaciones que se antojan tan exóticas como cercanas.  

El local

Benares nace en el mismo local de la calle Zurbano que antes ocupaba Annapurna, restaurante que durante años sirvió una de las mejores comidas indias de la capital. Quienes conocieran el establecimiento agradecerán el cambio que ha dado gracias al trabajo de interiorismo de Cousi (el mismo equipo detrás de Ten Con Ten). El local, decorado en tonos marrones naturales, ha ganado en sensación de amplitud, gracias en parte a los amplias cristaleras que dan al patio y que al caer la noche se convierten en una gran ventana con vistas a la ciudad sagrada de Benarés gracias a un juego de proyecciones. La zona de cocina se integra con naturalidad en el espacio y es posible ver a los chefs preparando las comandas en el tandoori o directamente disfrutar de la cena en la mesa del chef.

La zona de bar

Los cócteles de Miguel Ángel Chico merecen por sí mismos una visita a Benares, y quizás por esa razón la zona de barra se encuentra animada en cualquier momento (también ayuda la ubicación del restaurante en una zona donde políticos, empresarios y periodistas pasan la mayor parte del día). En la carta destaca el Passion Fruit Chutney Martini, importado de la casa madre londinense y que, gracias a un sorprendente toque picante, logra convencer incluso a los más acérrimos enemigos del maracuyá, pero también aportaciones locales inspiradas en el propio barrio de Alonso Martínez, y refrescantes combinaciones con champagne. Para acompañar, sencillos platos para compartir como pakora de boquerones, calamares crujientes o seekh kebab