Bajo el nombre de Pantai Company y con sólo 900 euros en el bolsillo en sus comienzos, se esconde una historia de superación y trabajo y ¡éxito! Los hermanos Pérez, creadores y gerentes de la marca de Jerez de la Frontera, cuentan a Marabilias como surgió este proyecto.

Pregunta: ¿Cómo surgió la idea de crear gafas a partir de barricas de vino?

Respuesta: La idea surgió a partir de hacer algo diferente con materia prima de aquí, dado que nuestro abuelo era tonelero pues que mejor forma de hacer algo que siempre ha estado presente en la familia, el vino, las bodegas, las botas de vino... Al principio resultaba complicado ya que necesitaba un préstamo de 300.000 euros y ningún banco me los daba. Pedí ayuda a mis hermanos que me dieron 600 euros y yo puse 300. Empecé con apenas 900 euros.

P: ¿En qué consiste el proceso de fabricación?

R: Es un proceso largo y laborioso. Se empieza por escoger la duela según el vino que alberga. Se prepara para trabajarla, luego se corta la gafa, se hace un primer conformado de la montura, se lamina, se dobla y se pega, ya que las monturas están laminadas con roble y haya (madera que se utiliza para las "andanas" de las barricas en las diferentes criaderas).

Es muy importante resaltar que Pantai es una empresa que solo trabaja con madera reciclada, no usamos madera industrial, solo reciclado. Es decir, maderas de árboles cortados por estar en mal estado, que se han sido por lluvias o cualquier otro desastre natural.

P: ¿Con qué vinos se  elaboran las gafas?

R: Trabajamos con duelas de fino, oloroso, manzanilla, brandy, pedro ximénez y moscatel principalmente. El motivo es porque son los vinos del marco. Siempre buscamos duelas de bodegas jerezanas. Normalmente, utilizamos la primera criadera de la crianza del vino para la fabricación diaria, dejando las duelas de botas con solera de más de 100 años, para nuestra gafa ‘Gran Reserva’ solo disponible bajo pedido y personalizadas al cliente.

P: ¿Requiere algún cuidado especial su mantenimiento?

R: No requieren mantenimiento, usamos ceras naturales, hipoalergénicas para su uso en contacto con la piel. La madera, en cualquier estado o reconvertida para la fabricación de cualquier producto es un material que puede durar toda la vida y permanecer intacto. Además, con nuestro acuerdo con el Laboratorio Oftalmológico Andaluz, la calidad de la lente te asegura también muchos años prósperos con ellas.

P: ¿Cuál ha sido la clave del éxito?

R: No sabía nada sobre este mundo. Hemos ido aprendiendo montura a montura, equivocándonos  y volviéndolo a intentar. Empezamos con un diseño más agresivo y moderno, pero no funcionó. Así que apostamos por hacer gafas más clásicas. Hemos crecido solos y sin ayuda de nadie, pero la verdad es que nuestros amigos son nuestros primeros clientes y gracias al boca a boca hemos ido creciendo.

Con la venta de las primeras gafas, fabricamos dos; las vendimos e hicimos otras 10; y así pudimos comprar la primera máquina.  Antes tardábamos entre seis u ocho horas en hacer una, ahora con la experiencia y la maquinaria, tardamos la mitad. Ahora, exportamos a EEUU y Francia y hemos cerrado acuerdos para vender en Japón.

Actualmente, la creación y elaboración artesanal de marcas de gafas de sol se ha disparado en los últimos años, buscar la diferencia y competir en un exigente mercado ha provocado que muchas marcas busquen el sello diferenciador, artesanal bajo el lema ‘marca España’. Ejemplo de ello son los jóvenes diseñadores de las gafas de sol Tiwi, o las gafas de sol Northweek y Rocío Osorno, diseñadora de moda afincada en Sevilla, cobranding llevado a cabo con la marca Brugal.