Desde que en 2012 lanzara la colección Objets Nomades, Louis Vuitton ha invitado a célebres diseñadores de todo el mundo a imaginar de forma creativa, funcional e innovadora muebles y objetos de decoración siguiendo la elegancia y tradición artesanal de la maison. Desde una hamaca hasta un taburete plegable, un sillón o un tótem de plantas, el casi medio centenar de objetos experimentales que forman parte de la colección rinden homenaje a los tradicionales Pedidos Especiales de la casa Louis Vuitton, como la icónica cama-baúl diseñada en 1874 para el explorador francés Pierre Savorgnan de Brazza. Así, 160 años después de que la firma empezara a explorar nuevos territorios en el arte de viajar, la colección Objets Nomades mantiene vivo su constante espíritu aventurero.

Giorgia Zanellato, de pie, y Daniele Bortotto, en su estudio.

A esa lista de diseñadores invitados a participar en la colección, y que engloba algunos de los más grandes –como los hermanos Campaña, Atelier Oï, Marcel Wanders o Patricia Urquiola–, se ha unido el estudio italiano Zanellato/Bortotto. Primero, con un espectacular biombo Mandala, compuesto por tres círculos metálicos enlazados por bisagras que se asientan sobre una base de mármol. Y ahora, con una lámpara portátil, Lanterns, disponible en dos tamaños, elaborada en cuero tejido y con una cúpula de luz de vidrio soplado que proyecta la sombra de un geométrico y poético patrón inspirado en un panal. “Un viaje a Oriente, una cena de verano con amigos, un paseo por la playa… Imaginamos este proyecto como una colección de recuerdos tejidos en una lámpara”, afirman los autores.