Aún queda mucho por conseguir, pero el compromiso con la sostenibilidad del planeta comienza por los productos de higiene y cuidado personal. La cosmética, no cabe duda, ha sido pionera en dar estos primeros pasos ‘verdes’.

En cuanto a los residuos que generamos con su compra, debemos saber que muchos productos cuentan ya con envases reciclables y reutilizables. La eliminación de plásticos en los envoltorios o en las tapas (y su sustitución por cartón proveniente de bosques sostenibles) es mayoritaria. Muchos tarros son de vidrio reciclable y los prospectos se sustituyen por códigos QR.

En cuanto a sus formulaciones, muchas de las materias primas que se utilizan en la creación de cremas, champús o perfumes provienen del comercio justo, es decir, promueven la construcción de relaciones sólidas con los productores de los cultivos (de lavanda, almendra, verbena, rosas…) y sin contratos abusivos. Muchas firmas apoyan a comunidades indígenas, en zonas de selva o desiertos, para que les abastezcan, por ejemplo, de cacao o aceite de argán. Otras van más allá y eliminan de sus fórmulas cualquier contacto con animales (son veganas) y, por supuesto, ninguna de ellas está testada en animales desde hace ya más de veinte años. Atrás quedó esa leyenda (real) que aseguraba que se utilizaba el esperma de ballena o la placenta de oveja para eliminar arrugas.

Hoy, para cumplir con la denominación bio, el 99% de los ingredientes de un cosmético debe ser de origen natural, y los eco deben tener al menos un 50%, además de provenir de cultivos biológicos o ecológicos. Los ingredientes sintéticos como los parabenos, siliconas, parafinas o petroquímicos ya han sido olvidados en la mayoría de las firmas de belleza. Atención, el certificado Ecocert confirma el cumplimiento de estos requisitos.

Rostro

Un rostro protegido, hidratado y limpio retrasa el paso del tiempo. Aun con barba, los cuidados no deben olvidarse.

De izquierda a derecha: 1. Contorno de ojos Pur Bleuet, de Yves Rocher. Con aloe vera reparador y aciano bio calmante. 2. Plant Gold de Clarins. Emulsión en aceite revitalizante 100% de origen natural, con extractos de plantas. 3. Expert Cleanse PRO, de Skeyndor. Contrarresta el daño ambiental. Con aceites vegetales. 4. Abeille Royale Eye Repair Serum de Guerlain. Contiene un 94% de ingredientes derivados de la naturaleza. Para el contorno de ojos. 5. Sérum Regenerador Antiox La Chinata. Con extracto de hojas de olivo, aceite de argán y resveratrol procedente de la vid. 6. Aceite para barba King C. Gillette. Con aceite de argán. 7. Sérum de noche La Provençale. Aceite bio de oliva. 8. Cannabis Sativa Seed Oil de Kiehl’s. Aceite de semillas de cannabis y concentrado de plantas. 9. 24h Hidratación de Weleda. Con extracto de cactus. 10. Eye Perfect de Atlantia. Contorno de ojos con aloe de Canarias. Cultivo ECO 100%. 11. Skinlongevity de BareMinerals. Crema de noche vegana. 12. Mascarilla de carbón de bambú de Saluvital.

Cuerpo

Aceites ligeros, cremas para cuidar manos y pies, y una pequeña ayuda para adelgazar naturalmente.

De izquierda a derecha: 1. Lemon Protecting Hand & Body Lotion, de The Body Shop. Enriquecida con aceite esencial de limón natural. 2. Baume Gourmand Corps de Caudalie. Fórmula muy natural, rica en mantecas de uva y de karité. 3. Hand - Absolute de Filorga. Crema de manos y uñas de nutrición absoluta. 4. Concentré Minceur de LPG. Cápsulas adelgazantes con fucus, guaraná, mate y té verde. 5. Crema Pies Ultra Hidratante de Neutrogena. Repara en tres días talones agrietados y pies secos. 6. Crème Pieds Ultra Reconfortante Rève de Miel de Nuxe. Con miel y aceite de cereales. 7. Jabón de Ozono D’Or. 100% natural y ecológico. Con aceite de oliva virgen extra. 8. Go Organic de Farma Dorsch. Gel de aloe para cabello, cara y cuerpo. 9. Be Oil Body Sport de Beseaskin. Aceite corporal 100% orgánico y artesanal. 10. Nivea Creme. Repara cualquier zona del cuerpo. 11. Aceite reparador de Kosei. Hidratante, trata cicatrices y manchas. 12. The Body Oil de Agustinus Bader. Para el cuerpo. Con aceites botánicos de oliva y argán.

Pelo

El pelo también sufre el exceso de químicos en las formulaciones de productos capilares. La tendencia es eliminar sulfatos y siliconas.

De izquierda a derecha: 1. Salt Spray de Authentic Beauty Concept. Libre de siliconas y colorantes. 2. Mascarilla capilar de Armonía. Previene la caída. Con extracto de tepezcohuite. 3. Lait Lavant à La Banane de Leonor Greyl. Champú de uso diario con proteínas y colágeno. 4. Eco Therapy Revive Conditioner de Maria Nila. Acondicionador 100% vegano, botánico, sin siliconas. 5. Champú + acondicionador RRR de Biocosmetics. Con aloe vera ecológico. 6. Hair Food Sandia de Fructis de Garnier. Champú revitalizante vegano, en envase reciclable. Sin siliconas. 7. Mascarilla Intensiva Herbal Essences. Con aceite de argán orgánico. 8. Hair Serum de Siberica. Sérum capilar détox y orgánico. 9. Suero concentrado Tonucia de Rene Furterer. Con ácido hialurónico de origen vegetal. 10. Botanical Repair de Aveda. Mascarilla intensiva rica y nutritiva. Después champú. 11. Detox & Repair Shampoo de John Frieda. Contiene té verde y aguacate. 12. Decode Zero Flow de Montibello. Champú 93% vegano con ingredientes orgánicos.