Imaginada por tres generaciones de la familia Scheufele, la colección Alpine Eagle llegó como reinterpretación contemporánea del reloj St. Moritz, la primera creación relojera de Karl-Friedrich Scheufele a finales de los años 70. El resultado de esta nueva visión se tradujo en una caja redonda de flancos estilizados en relieve, una corona grabada con la rosa de los vientos, un bisel con ocho tornillos funcionales indexados, una esfera texturada en tonos profundos y un brazalete integrado. Todos ellos conformaban un conjunto apoyado en otro elemento: la Naturaleza.

Ahora, un año después, llega a la colección una versión cronógrafo con función flyback dentro de una nueva caja de 44 mm de diámetro. Fabricado en tres versiones (Lucent Steel A223 con esfera en Azul Aletsch o en Negro Absolu y  Lucent Steel A223 con oro ético rosa y esfera en Negro Absolu). El acero incorporado por Chopard es una innovadora aleación que destaca por sus virtudes antialergénicas, su solidez y su especial brillo; se ha obtenido a través de un procedimiento de refundición.

Vista del perfil de la versión que fusiona acero Lucent Steel A223 y oro ético rosa.

Con cuatro patentes

La colección que contaba ya con diez referencias fabricadas en dos tamaños de caja, incorpora estos tres nuevos modelos, que a pesar de sus dimensiones se adaptan perfectamente a la muñeca. En gran parte por detalles como los pulsadores integrados ambos lados de los elementos protectores que rodean a la corona.

Por lo que respecta al movimiento Chopard 03.05-C, cuenta con una autonomía de 60 horas de reserva de la marcha. Equipado con una rueda de columnas, también es objeto de varias innovaciones técnicas que le han valido a Chopard el registro de cuatro patentes. En primer lugar, está provisto de un sistema de engranaje unidireccional que evita las pérdidas de energía y, al mismo tiempo, garantiza una carga rápida. Además, su sistema de embrague vertical le garantiza un arranque preciso de la medición de los tiempos. Este calibre cronógrafo incorpora la función flyback, lo que permite el cronometraje de los tiempos cortos y lo hace gracias a tres martillos pivotantes de brazo elástico que facilitan la puesta a cero de los contadores. Por último, el volante Variner incorporado en el Chopard 03.05-C aporta una marcha estable al movimiento. Este calibre está certificado como cronómetro por el Control Oficial Suizo de Cronometría (COSC).