Poco se puede decir del puré de patatas. Es un acompañamiento excelente para carnes, pescados o incluso estofados. Con la patata como ingrediente principal, hoy traemos a Gastrópoli una receta en la que conseguiremos un puré muy cremoso de una manera muy sencilla.

¿Qué tipo de patata vamos a elegir para nuestra elaboración? Aunque realmente no existe una patata ideal para el puré, en esta ocasión hemos elegido una de piel amarilla, la denominada como kennebec.

Estas patatas, también conocidas como 'patatas gallegas' tienen, tal y como explican en Terras de Miranda, "forma ovalada y es de gran tamaño. Su piel es fina y ligeramente moteada. En cuanto a su color, es amarillenta por fuera y blanca en la pulpa. Al tacto es bastante áspera y muy almidonada, lo que hace que tenga mucha consistencia y menor agua. Se trata de una patata semi-temprana o semi-joven disponible durante todo el año y conservada en lugares frescos".

Valores nutricionales de las patatas

Según la Federación Española de Nutrición (FEN) "en la composición de la patata cabe destacar el contenido en hidratos de carbono, mayoritariamente en forma de almidón y una pequeña proporción como glucosa, fructosa y sacarosa; El ser uno de los vegetales con mayor contenido en almidón explica su aporte calórico (88 kcal/100 g de patatas). La fibra está presente en cantidades discretas".

"Es fuente de vitamina C, si bien una parte considerable de la misma puede perderse durante el proceso de cocción.Para preservar su contenido,es recomendable cocinarlas al vapor o al horno (envueltas en papel de aluminio).La cantidad vitamina C contenida en una patata cruda de tamaño medio equivale al 46% de las ingestas recomendadas para hombres y mujeres de 20 a 39 años con una actividad física moderada. Otros aportes como los de la vitamina B6, cubren el 21% de las ingestas recomendadas para este grupo de población", explica la FEN

Además, en el mismo documento de dicha federación nos explican que "la patata aporta minerales como el potasio. Este contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos".

Por último, respecto a la valoración nutricional de la patata, esta "también aporta carotenoides, siendo la violaxantina, anteraxantina, luteína,los más abundantes,mientras que la neoxantina,beta-criptoxantina,zeaxantina y b-carotenos se encuentran en cantidades menores".

Patatas para hacer un puré de patatas
Una caja llena de patatas. Pixabay

Ingredientes

  • Cuatro patatas medianas
  • 50 gramos de mantequilla
  • 150 mililitros de leche
  • Sal y pimienta

Cómo preparar el puré de patatas cremoso

  1. Comenzamos limpiando bien las patatas. Lo hacemos así porque para nuestro puré de patatas vamos a aprovechar toda la patata (incluida la piel). Tras lavarlas bien, las ponemos en una olla o cazo grande con agua caliente hasta que estén tiernas. Es más, no importa que nos pasemos y se hagan de más, ya que básicamente es lo que queremos para nuestro puré de patatas. Cuando las pinchemos y estén tiernas las sacamos (el agua la tiramos, no la vamos a usar en la receta).
  2. En un cazo pequeño calentamos la leche (también podemos hacerlo en el microondas, si queremos ensuciar menos).
  3. En un bol grande tipo ensaladera añadimos las patatas y la mantequilla y empezamos a machacar. Y poco a poco vamos introduciendo la leche (lo ideal sería añadir la leche en tres veces). Ahora, una vez que hemos añadido la leche, podemos ayudarnos de unas varillas para ir mezclando todos los ingredientes. Con la leche conseguimos darle la cremosidad que queremos, por lo que incluso podemos añadirle un poco menos o algo más en función de nuestro gusto.
  4. Este último paso es muy importante, ya que como te habrás dado cuenta aún no hemos echado ni sal ni pimienta a nuestro puré de patatas. Es el momento. Particularmente me encanta que sepa bien a pimienta, por eso no escatimo cuando le echo esta especia. Y sal, aunque no le añado tanto, si que es importante salar nuestro puré (como tres cuartos de cucharadita de sal, aunque como te digo, es al gusto).