La berenjena es una de esas verduras que podemos utilizar en muchísimas recetas. Con un sabor muy característico, acepta diferentes formas de cocinarla y complementa muy bien otros ingredientes. Pero hoy en Gastrópoli te vamos a enseñar a hacer una receta de berenjenas muy muy sencilla (y rápida): con queso provolone y tomate frito.

He de decir que para esta receta me he inspirado en un plato que sirve uno de mis bares favoritos de Madrid: el bar Benteveo. Un pequeño local ubicado en Antón Martín que tiene en las berenjenas a la pizza (berenjena, tomate, mozzarella y especias) una de sus especialidades. Aunque similar, nuestra receta de hoy contará con algunas diferencias.

Además de ser sencilla de cocinar (aunque sí que necesitamos un horno para gratinar), estamos ante una elaboración muy sencilla. ¿Sabes cortar, hacer verduras a la plancha y encender el horno? Si tu respuesta es afirmativa, ¡enhorabuena!, estás plenamente capacitado para realizar esta receta y disfrutar del resultado final.

Por qué usamos provolone

Con la cantidad de quesos que hay, ¿por qué usar provolone en esta receta? Pues es una buena pregunta, y es probable que la respuesta varíe según los gestos queseros de quien lo lea. Es cierto que la mozzarella, tal y como he explicado anteriormente respecto a la receta en la que me he inspirado para este plato, le va muy bien. Pero el provolone al horno es un complemento perfecto para las berenjenas. La textura y sabor de este queso italiano queda ideal con esta verdura.

Ingredientes*

  • Dos berenjenas medianas
  • 200 gramos de provolone
  • Tomate frito
  • Aceite de oliva y sal

*Para dos personas

Cómo preparar las berenjenas con provolone

  1. Antes de empezar con la receta en sí, vamos a quitar el amargor de las berenjenas. Para ello las cortamos en rodajas de medio centímetro (más o menos) intentando que todas sean iguales, las salamos por ambas caras y las podemos en un colador. Dejamos reposar unos 30 minutos y enjuagamos en agua fría y secamos.
  2. Ponemos una sartén grande a fuego máximo, añadimos un poco de aceite y disponemos las berenjenas. Queremos que se doren, por lo que servirá con cocinarlas durante unos tres minutos por cada lado. Vamos repitiendo el proceso hasta tener todos nuestros trozos de berenjenas a la plancha.
  3. Cogemos una bandeja para horno de unos cuatro centímetros de grosor (similar al que usaríamos para hacer una lasaña para dos personas). Echamos una cucharada de tomate frito en el fondo y esparcimos, ponemos una capa de berenjenas, otra de tomate, otra de berenjenas... así hasta que se acaben las rodajas de verdura.
  4. Cortamos a la mitad el queso provolone (habitualmente se vende con forma redondeada, por lo que queremos obtener son dos formas redondas pero más finas) y las ponemos sobre la base que hemos preparado. Lo que pretendemos es que cubra la mayor parte de las berenjenas. Precalentamos el horno a 200 grados y, cuando esté caliente, introducimos la bandeja. Pasados diez minutos subimos al grill para que se gratine y, cuando veamos que el queso está adquiriendo un tono dorado, sacamos. Servimos y comemos.

Si quieres darle un toque más rico al plato te vamos a contar cómo. Necesitas orégano, albahaca, zumo de limón y aceite de oliva. Con ello queremos hacer una especie de vinagreta (pero con limón en vez de vinagre) suave. Mezclamos los ingredientes (sólo necesitamos un poco de aceite y de zumo, no queremos mucha cantidad) y lo echamos por encima de nuestras berenjenas con provolone.