Fresas y chocolate o, mejor aún, fresas con chocolate. Esa es la combinación de la que hoy te vamos a hablar en Gastrópoli, una receta de postre que te va a resultar tan sencilla que seguro que querrás repetir.

Y aunque en concreto traemos esta elaboración con motivo del día de San Valentín, estamos ante dos productos que ya se pueden consumir durante todo el año, por lo que siempre que quieras podrás degustar esta receta de fresas con chocolate.

Eso sí, como muchas frutas o verduras, las fresas tienen su temporada (momento en el que estas son de más calidad y tienen su máximo sabor). Y sí, ahora mismo estamos inmersos en la época de las fresas. En concreto, desde finales de enero hasta que comienzo de verano podemos encontrarlas en los establecimientos que venden frutas.

El Fresón de Palos, la mejor opción

Si en España hay un tipo de fresa conocida mundialmente, ese es el Fresón de Palos de la Frontera (Huelva). Conocida así por su gran tamaño, color rojo intenso y su espectacular sabor, es sin duda la mejor opción para esta elaboración. Tal es la importancia de la marca Fresón de Palos, que estamos hablando de la mayor productora de fresas de toda Europa.

El fruto de Fresón de Palos, tal y como asegura la propia empresa productora "se caracteriza por tener un gran tamaño y un natural color rojo, además de por su tersura y consistencia". "Una preciosa apariencia que se corresponde con un intenso sabor capaz de deleitar a los paladares más exigentes, y con un aroma que evoca a la primavera", explican. Por todo ello, son la mejor elección para nuestras fresas con chocolate.

Ingredientes

  • 250 gramos de fresa
  • 200 gramos de chocolate negro (una tableta)
  • Una cucharada sopera de azúcar (opcional)
  • 125 mililitros de nata líquida
  • 125 mililitros de leche
  • 40 gramos de mantequilla
  • Una pizca de sal

Cómo hacer las fresas con chocolate

  1. Rompemos la tableta de chocolate lo máximo que podamos (trozos pequeños) y los ponemos en un cuenco al baño maría junto con la mantequilla. Queremos que se derrita y ambos ingredientes se integren. Añadimos la pizca de sal (realzará el sabor del chocolate).
  2. En un cazo añadimos la nata líquida y la leche, dejamos cocinar a fuego bajo (4/10) durante unos minutos, hasta que se halla calentado. Si queremos que sea muy dulce, es el momento de incluir el azúcar. Tras ello agregamos la mezcla del chocolate con la mantequilla y la sal y removemos hasta conseguir un color homogéneo. Servimos el chocolate en un bol o una fuente.
  3. Cortamos el tallo de la fresa y las enjugábamos. Las secamos y las ponemos en un plato. Aquí podemos elegir si las queremos servir enteras o en trozos. Mi recomendación es, según el tamaño de la fresa: si es grande cortarla en cuatro trozos y si es mediana, en dos trozos vale.
  4. En la mesa disponemos unos palitos de madera, los típicos que se usan para hacer brochetas, para poder pincharlas y mojarlas en el chocolate.
Fresas con chocolate.

Como habrás comprobado, para hacer estas fresas con chocolate necesitamos muy poco tiempo y prácticamente ninguna habilidad en la cocina, por lo que cualquiera que quiera puede atreverse a prepararlas.

Características nutricionales de las fresas

El sabor de la fresa no es su única cualidad positiva. Estamos ante una fruta que aporta, por ejemplo, más vitamina C que una naranja: mientras 150 gramos de fresas contienen 86 mg de Vitamina C, 225 gramos de naranjas tienen 82 mg. Así, con esta cantidad de fresas, superamos la ingesta diaria recomendada para esta vitamina, que está establecida en 60 mg.

Además, las fresas y los fresones son frutas con bajo contenido energético, cuyo principal componente, después del agua, lo constituyen los hidratos de carbono (con una cantidad moderada, alrededor del 7% de su peso), fundamentalmente: fructosa, glucosa y xilitol.

Las fresas también contienen diversos ácidos orgánicos, entre los que destacan: el ácido cítrico, ácido málico, oxálico. También contienen pequeñas cantidades de ácido salicílico.