A la hora de hablar de arroces, el arroz basmati tiene un punto particular que lo hace muy especial. De origen en la India, Pakistan y Thailandia, hoy en día esta variedad de arroz ya se cultiva en España (reconocido en el mercado internacional por su altísima calidad). Y cuando hablamos de sus características, la más destacada es su perfume, lo que lo hace muy apetecible como acompañamiento de infinidad de comidas.

De esa variedad de grano índica, tal y como explica la Escuela de Hostelería de Leioa en su web, visualmente es un grano fino y delgado. ¿Y por qué tiene ese aroma que ya hemos resaltado anteriormente? El motivo de ello es la alta concentración de acetilpirrolina (esta característica, por ejemplo, también la comparte con el pan recién horneado y con el arroz jazmín).

Así, aunque a la vista es similar al arroz jamón, según indica Casa Ruiz, "ambos se diferencian en que el arroz basmati queda algo más firme y suelto tras la cocción, y el arroz jazmín mas húmedo y con más adherencia".

Y aunque hablamos de un arroz que actualmente se consume en todo el mundo, el lugar en el que más se come hoy en día sigue siendo el sudeste asiático. Esta variedad se usa en esa zona en recetas como ensaladas de tipo exótico y en el conocido en la zona arroz pilaf (una guarnición común de carnes y pescados).

Información nutricional del arroz basmati

Ya conocemos la peculiaridad principal del arroz basmati (su particular aroma), ¿pero cuál es su información nutricional? Según indica la Fundación Española de la Nutrición, "el arroz es rico en almidón que se compone de amilosa y amilopectina, siendo la proporción de cada una la que determina las características culinarias del producto. A mayor proporción de amilopectina, más viscosos y pegajosos estarán los granos entre sí. Tiene un pequeño aporte de proteínas (7%), y contiene cantidades notables
de niacina o vitamina B3 y vitamina B6. Sin embargo, en la práctica, con su refinamiento y pulido, se pierde hasta el 50% de su contenido en minerales y el 85 % de las vitaminas del grupo B".

En concreto, cien gramos de arroz aporta 381 kilocalorías, 86 gramos de hidratos de carbono, siete gramos de proteínas y 0,9 gramos de grasas. Por lo que, al igual que otras variedades de arroces, es un alimento muy sano por la poca cantidad de grasa que aporta.

Pasos para hervir el arroz basmati

Uno de los problemas que nos encontramos al cocer arroz es que cuando hemos acabado nos queda una especie de pasta en vez de los granos sueltos, que es lo que buscamos. Y es que aunque a priori la elaboración del arroz no es muy complicada, tenemos que seguir una serie de pautas concretas para lograr ese resultado deseado.

En concreto, para el arroz basmati es muy importante ponerlo en remojo antes de comenzar a prepararlo. Lo ideal es introducir los granos en un bol con agua, remover los granos para que suelten el almidón y volver a repetir todas las veces que haga falta hasta que el agua quede clara y limpia.

Una vez que tenemos nuestros granos de arroz basmati enjuagados, tenemos que saber cuánta agua usar para la cocción: esta variedad de arroz necesita dos partes de agua por cada una de arroz. De esta forma, si vamos a cocer 100 gramos de arroz, necesitaremos 200 mililitros de agua (aunque lo más sencillo es tener un medidor, ya que conseguiremos las medidas perfectas).

Con todo preparado, echamos el agua en el cazo grande en el que vamos a realizar la cocción. Lo ponemos a fuego fuerte y cuando hierva añadimos el arroz y sal al gusto*. En el momento que vuelva a hervir tapamos y bajamos a fuego lento, dejamos durante diez minutos y apagando tras ello el fuego. Antes de servir tenemos que dejar que repose el arroz en el mismo cazo y sin haberlo destapado. Comprobaremos que nuestro arroz está bien si pasamos un tenedor por la superficie del arroz y los granos se sueltan entre ellos.

*Opcionalmente podemos añadirle unas hojas de laurel y unos clavos para que nuestro arroz tenga mucho más sabor.

Arroz basmati cocido
Arroz basmati cocido con unas hojas de laurel y clavos.