Vox continúa con su ofensiva contra TV3. El partido liderado por Santiago Abascal asume que cualquier iniciativa para cerrar la televisión pública catalana se estrellará ante la falta de apoyo parlamentario, por lo que ha vuelto a registrar una batería de preguntas sobre la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA).

Esta vez las cuestiones ascienden a 193 y están dirigidas a "fiscalizar" el gasto concreto de cada catalán en lo que entienden como un "chiringuito" en forma de macrocorporación. Quieren saber los salarios de toda la plantilla y, en especial, de los tertulianos 'estrella'.

Ya en la campaña electoral del 14-F, el líder de Vox en la región, Ignacio Garriga, avanzó sus intenciones de cerrar el ente público en una entrevista en Vozpópuli. También el Diplocat y el Defensor del Pueblo. Meses más tarde, tras irrumpir en el Parlament con 11 diputados, inauguró sus iniciativas poniendo a TV3 en la diana, según publicó este diario.

Ahora, los de Abascal han registrado cerca de 200 preguntas que giran en torno a tres ejes: fiscalizar las cuentas de la corporación y los sueldos "astronómicos" de la plantilla; la incitación al odio y la falta de pluralismo político.

Entre otros asuntos, Garriga y el resto de diputados han preguntado por el número exacto de trabajadores de la cadena, por el importe facturado por publicidad y el coste per cápita de la CCMA. Han solicitado a la corporación toda la información relacionada con sus cuentas y subvenciones públicas.

Además, en otro bloque de preguntas apuntan al dinero destinado a la promoción del catalán en Baleares y Valencia. Quieren saber la cuantía destinada por el Govern -a través de la CCMA- para "fomentar la lengua y la cultura catalana" dentro y fuera de Cataluña. En concreto, en Valencia y Baleares, donde entienden que han invertido "ingentes cantidades de dinero publico".

"La corporación no puede ser un instrumento financiado con dinero público para fomentar el imperialismo separatista. Tampoco puede ser un chiringuito donde el separatismo coloque a sus acólitos con sueldos astronómicos para avanzar en su agenda rupturista, mientras nuestros compatriotas siguen sin poder trabajar y sin ayudas, nuestros hospitales con listas de espera interminables y nuestros barrios cada día más inseguros", sostienen en Vox.

Vox pregunta por los tertulianos

Parte del interrogatorio de la formación sobre la CCMA está centrado en averiguar que criterios se siguen para contratar siempre a los mismos tertulianos y productoras. También ponen en cuestión la "falta de neutralidad y pluralidad política".

Para Vox, un ejemplo con nombre y apellidos es Jair Domínguez, colaborador en Catalunya Radio. Domínguez. "El pueblo más poligonero del Alto Ampurdán vota a Vox. El resultado de la Cataluña poligonera es neonazi, quién se lo podía imaginar. Al fascismo se le combate en las urnas. Pues se ve que no. Las urnas dan alas al fascismo. ¿No lo sabíais? Al fascismo, a los nazis se les combate con un puñetazo en la boca. No hay medias tintas. No se negocia con el fascismo", instó Domínguez.

Vox denuncia la falta de "pluralismo" de TV3 y se hace eco de varios informes sobre pluralidad política en los medios de comunicación

Los de Abascal interpusieron una querella contra él por delito de odio. Y quieren saber cuánto cobra. Consideran que no existe el "pluralismo" del que dicen que presume el ente público y se hacen eco de varios informes sobre pluralidad política en los medios de comunicación.

Desde las filas de Vox aseguran que TV3 y Catalunya Ràdio son "herramientas de propaganda separatista sin ningún tipo de rigor informativo y neutralidad". Y critican no recibir el mismo trato y altavoz que el resto de formaciones.

Recién aterrizado en el Parlament con 11 escaños, Vox sigue la estela de Ciudadanos y Partido Popular -formaciones que ahora suman nueve diputados- con respecto a TV3 y el resto de tentáculos de la CCMA. Varias son las iniciativas y mociones contra la cadena que se han estrellado en la cámara catalana.

En febrero de 2020, la cámara tumbó una moción de la formación naranja en la que se pretendía reprobar a TV3 y Catalunya Ràdio por ser "los medios de comunicación públicos con más condenas" y por "violar la neutralidad política". También instaban al Govern a reducir el 50% de su presupuesto.