Vox ha presentado una querella ante el Tribunal Supremo contra el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska por los incidentes violentos que tuvieron lugar en el distrito madrileño de Vallecas el pasado 7 de abril durante un acto de precampaña de la formación política.

Asimismo, también ha presentado una segunda querella en los juzgados de Instrucción de Madrid contra la delegada del Gobierno de Madrid, Mercedes González; el cofundador de Podemos Juan Carlos Monedero, el responsable de la Primera UIP y los responsables de la Asociación Bukaneros.

Según ha informado el partido en un comunicado, los servicios jurídicos de Vox han interpuesto una querella contra el ministro del Interior --que por su cargo se encuentra aforado y por ello solo el alto tribunal puede proceder contra él-- por los presuntos delitos de prevaricación, omisión del deber de perseguir delitos y delito electoral.

La formación liderada por Santiago Abascal considera que Grande-Marlaska consintió que "se desarrollasen convocatorias ilegales para impedir un acto electoral" en Vallecas. Destaca que además esas concentraciones "venían alentadas por conocidos personajes públicos y políticos y no eran desconocidas por el ministro, especialmente, cuando desde Vox se había informado con días de antelación de estas convocatorias".

No impedir lanzamiento de objetos

Por ello, responsabiliza a Grande-Marslaka de "no haber impedido el lanzamiento de objetos y las agresiones a los participantes en el acto político", señala el comunicado, que recuerda que en los altercados hubo heridos, entre ellos el diputado de Vox por Guadalajara Ángel López Maraver. En total, en los incidentes en torno al mitin en la llamada 'plaza roja' de Vallecas hubo 35 heridos, una veintena de ellos agentes, la mayoría de ellos heridos leves.

Del mismo modo, destaca que el ministro es responsable de un dispositivo policial "intencionadamente defectuoso con la intencionalidad de que el acto no se celebre favoreciendo la actuación de los contramanifestantes".

En cuanto a la querella presentada en los juzgados de Plaza de Castilla de Madrid por estos mismos hechos, se atribuyen a la delegada del Gobierno de Madrid y al responsable de la Unidad de Intervención Policial (UIP) la comisión presuntamente de los delitos de prevaricación y omisión del deber de perseguir delitos; mientras que a Monedero y a los dirigentes de la Asociación Bukaneros se les acusa de los presuntos delitos de concentración ilícita y delito de odio, y a Monedero por incitación al delito.

Vox subraya que todos los delitos recogidos en ambas querellas "adquieren una mayor gravedad al ser cometidos en periodo electoral".