"Yo sí creo que hay que hacer algo de autocrítica. Las posiciones conservadoras se han dejado llevar muchas veces por un capitalismo exacerbado que ha contribuido a que el medio ambiente esté más dañado". Con estas palabras el presidente de Vox Santiago Abascal defendió la pasada semana "el deber" de presentar una alternativa al discurso ecofriendly de la izquierda desde "una posición conservadora y conservacionista".

Atrás quedaron los tiempos en los que el grueso de los dirigentes del partido hablaban de "camelo climático" por allí donde iban. Cumbre del Clima con Greta Thunberg incluida.

El discurso de Vox en torno al medio ambiente ha ido evolucionando a lo largo de los últimos años, algo que pudo constatarse durante la moción de censura presentada contra Pedro Sánchez. Aquel día, Abascal ya dedicó varios minutos a hablar del asunto. Quería dejar clara su posición frente al cambio climático en un momento en el que todas las miradas estaban puestas en la tribuna de oradores.

Abascal dedicó varios minutos de su discurso durante la moción de censura a hablar de la agenda verde

"Todos esos miles de millones de la agenda verde no pueden servir para oenegés de paranoicos que creen que el Covid y los incendios son la manera que tiene la Pachamama de vengarse por la presencia del hombre sobre la tierra. Ni para pagar los disparates de género y la inmigración masiva", lanzó.

Muy al contrario, dijo, debemos utilizar los fondos climáticos para repoblar España, para llevar a cabo por fin la interconexión de todas las cuencas, para inundar de regadío la España sedienta, para crear un gran sumidero de CO2, para en definitiva enriquecer a los españoles. "Proponemos una España verde, limpia y próspera, y capaz de poner en pie una industria compatible con el cuidado del medio ambiente", aseguró en líder de Vox.

Vox carga contra la "religión verde"

Ahora, cerca de un año después, la formación trabaja para consolidar su argumentario junto a la italiana Giorgia Meloni y el resto de socios europeos. Se trata dar la batalla al discurso ecologista de la izquierda "urbanita" en Bruselas, el modelo que, por otro lado, Íñigo Errejón y Mónica García tratan de extrapolar a Más País. Esto pudo comprobarse durante la conferencia sobre el futuro de Europa del Grupo Parlamentario Europeo (ECR) que tuvo lugar la semana pasada en Madrid.

El eurodiputado de Vox Jorge Buxadé, que ejerció de moderador, preguntó a Abascal y a la también presente Marion Maréchal (directora del ISSEP y sobrina de Marine Le Pen), por la "religión verde". "¿Qué hay detrás de la política verde y la transición ecológica?", cuestionó.

El líder de Vox se explayó en su respuesta. "Siempre he pensado que no puede haber patriotismo sin amor por la herencia natural que hemos recibido de nuestros antepasados y sin cumplir con el deber de entregársela mejorada a nuestros hijos", arrancó.

Según Abascal, la izquierda ha fundado una nueva religión verde porque, con la caída del muro de Berlín, la lucha de clases marxista se ha desplomado: "Han perdido su gran baza y los europeos menos pudientes votan a partido conservadores". "Han tenido que reconvertirse y ahora apelan a la lucha entre sexos o a la lucha entre concienciados y contaminantes", opina.

Reflexionar sobre el consumo

Tras reconocer que las posiciones conservadoras "se han dejado llevar por un capitalismo exacerbado que ha contribuido a que el medio ambiente esté más dañado" y que, a su juicio, "quienes más han dañado el medio ambiente han sido los regímenes comunistas", el dirigente de Vox llamó a hacer una "reflexión sobre el exceso de consumo".

"Tenemos el deber desde una posición conservadora y conservacionista de presentar una alternativa a ese discurso de la izquierda. Su solución es que tenemos que dejar de producir y de vivir como vivimos, que tenemos que dejar de comer carne y de volar en avión mientras que ellos lo siguen haciendo", denunció. "Dejamos de producir para que China produzca de forma masiva. Les compramos a ellos cuando no respetan las condiciones salariales de los trabajadores y no respetan el medio ambiente", criticó.

Para Abascal, esa "alternativa" es "uno de los principales retos del conservacionismo europeo"

Para Abascal, esa "alternativa" buscada por Vox es "uno de los principales retos del conservacionismo europeo" de cara a las próximas décadas. La francesa Meréchal coincidió con el político español y acusó a la "izquierda neomarxista" de "instrumentalizar el clima" para "matar a la sociedad del crecimiento". "Hay mucho negocio con esto", advirtió.

Según la directora del ISSEP, la derecha "no puede rechazar el tema del medio ambiente" y tiene que enfocar el problema "a través de las comunidades locales". "El concepto de cambio climático es abstracto, hay que hablar de contaminación, de pesticidas, de residuos y temas concretos", apuntó.

Vox, que en buena parte de sus campañas electorales cargó duramente contra el "alarmismo climático", quiere dar más peso a esta temática en su discurso frente a la izquierda europea, eso sí, desde un punto de vista "conservacionista".