La investigación que desarrolla en estos momentos la Fiscalía anticorrupción sobre la operación Kitchen, que según consta en las grabaciones del excomisario José Manuel Villarejo fue "una operación para quitarle a Luis Bárcenas los papeles que comprometían" a Mariano Rajoy, ha devuelto a la actualidad la supuesta grabación de una conversación que mantuvieron el 14 de diciembre de 2012 el exsenador por Cantabria y el entonces vicesecretario de Política Autonómica y Local del Partido Popular, Javier Arenas. En la reunión, según declaró el extesorero del PP, el ex secretario general del PP habría tenido conocimiento de que Bárcenas tenía 48 millones de euros ocultos en Suiza. Y sin embargo, no lo habría comunicado a la Justicia.

Pero la sospecha de que el encuentro podía haber sido registrado no apareció hasta que el martes 13 de agosto de 2013 el exjuez Javier Gómez de Liaño, abogado de Bárcenas, dijera al preguntar en la Audiencia Nacional a Arenas, que había acudido a declarar como testigo por el caso Gürtel después de que el extesorero del PP confirmara al juez Pablo Ruz la existencia de una Caja B, que tenía pruebas de que la reunión sí se había celebrado.

En concreto, Gómez de Liaño aprovechó su turno para advertir al político andaluz, que hasta ese momento no recordaba bien su participación en la comida del 14 de diciembre de 2012 de Sevilla, de que su cliente le podía "ofrecer la fecha exacta" del almuerzo, porque conservaba los billetes de AVE. Además, y eso fue lo que encendió las alarmas en las esferas del PP, el exjuez especificó a Arenas: "Mi cliente conserva soporte documental de aquella reunión".

No apareció

Sin embargo, la grabación no apareció. Y, según Bárcenas, en ese encuentro de diciembre de 2012 informó a Arenas de que en los próximos meses la Justicia española iba a conocer que tenía 48 millones de euros en Suiza. Y en efecto, no fue hasta junio de 2013, seis meses después, cuando llegó a la Audiencia Nacional la comisión rogatoria reclamada por el juez Pablo Ruz a las autoridades helvéticas, que destapó la fortuna oculta del extesorero.

Pero las grabaciones conocidas ahora gracias a la investigación de Kitchen ponen de manifiesto que el excomisario Villarejo, uno de los presuntos integrantes del operativo parapolicial que trató de sustraer las pruebas contra Rajoy y otros miembros del PP de las que hablaba Bárcenas, rastreó el destino de las supuestas grabaciones. Y para ello interrogó al exchófer del extesorero del PP Sergio Ríos, quien había sido captado como informador por el clan policial que colonizó el Ministerio del Interior de Jorge Fernández Díaz a cambio de 2.000 euros mensuales de fondos reservados.

En concreto, el 2 de octubre de 2013 Villarejo se dirigió a Ríos, también imputado en Kitchen, para tener más información sobre la reunión que su exjefe había tenido con Arenas, y de forma expresa le preguntó: "¿Y esa conversación la tiene él grabada también?". Ante lo que el exchófer contestó de forma afirmativa: "Sí, esa es la que tiene... la de Arenas".

"Le empieza a tirar"

Según la investigación de anticorrupción en Kitchen, Ríos aporta información a Villarejo: "Cuando ya no se fía de él, quedan en Sevilla y le empieza a tirar [de la lengua]; y éste ha hecho esto, y dice: claro que ha hecho esto, y éste esto y dice lo de la campaña, lo de los aviones, lo de los helicópteros...", especifica el exchófer de Bárcenas, según la transcripción de la grabación del excomisario, en la que también se puede leer que Arenas "se puso colorado" y dijo que no recordaba la conversación; en referencia velada a su declaración en la Audiencia Nacional.

"Y esa conversación probablemente le hará mucho daño, especialmente a Arenas", prosigue Villarejo, que cede la palabra al exchófer, que considera que "está muerto". Y después el excomisario alude en la grabación a otra reunión, esta celebrada en la sede nacional del PP en la Calle de Génova en Madrid, en la que también habría participado Mariano Rajoy. Y según Villarejo, en ese encuentro es cuando Bárcenas "amenaza" al presidente del Gobierno con documentos supuestamente comprometedores de María Dolores de Cospedal: "Tengo eso y mucho más", aseguró Ríos que dijo el extesorero al expresidente.

Ante esta respuesta, Villarejo explica al exchófer de Bárcenas que debían "darle al tarro para encontrar el pendrive" con las grabaciones. "Al ser algo tan pequeño lo puede tener cualquiera en cualquier sitio. ¿Me dijiste que durante la detención, él lo llevaba ¿no?", preguntó el excomisario, a lo que Ríos respondió: "Llevaba dos pendrive, pero creo que eran de las cuentas", según especifica un informe de la Fiscalía anticorrupción de 4 de septiembre, que ha servido para convencer al juez Manuel García Castellón para que llame a declarar al exministro Jorge Fernández Díaz.