La investigación sobre las actividades prestadas por el comisario Villarejo para el BBVA incluye un informe en el que el polémico mando da cuenta de sus actividades en defensa del exresponsable de la entidad bancaria, Francisco González. En este documento al que ha tenido acceso Vozpópuli se incluyen trabajos como la infiltración en los servicios de escoltas de los enemigos de González, en medios de comunicación o decenas de encuentros con miembros de la seguridad del Estado. También cientos de escuchas telefónicas, incluido a miembros del Gobierno. 

“El objetivo esencial del proyecto era boicotear las acciones previstas contra K (anulando las maniobras del GH), provocar el abandono del plan de acoso contra FG y con ello colaborar en su valoración personal y de reconocimiento en la junta del 26 febrero”, dice esta especie de nota informativa. Con “K”, se refiere al banco (su cliente), “FG” es Francisco González y “GH” son las siglas de Grupo Hostil. Estos trabajos se enmarcan en las actividades de Villarejo para tumbar el intento de Sacyr de hacerse con el control del BBVA y desbancar a González, un plan que definitivamente se desbarató en aquella junta de febrero de 2005.

Entre esos planes de “Boicot” el documento habla de “68 acciones de desinformación en ámbitos económico-políticos sobre crisis de valores que se provocarían en bolsa, pagos de sobornos, financiaciones ilegales a políticos…” Según se recoge en el documento, el encargo que le hizo el BBVA se limitaba a contactar con los accionistas de Sacyr contrarios a la operación para que se posicionaran a favor de Francisco González, sin embargo, el informe añade que “se consideró crucial emplear toda la energía posible en buscar elementos de presión contra los diferentes miembros del GH para obligarles a huir”

Infiltrarse en los escoltas

Algunos de estos trabajos ya se conocían. Vozpópuli desveló en octubre de 2018 que el comisario -todavía en activo- hurgó en la vida privada del exministro socialista Miguel Sebastián, al considerar que era la persona que estaba pilotando desde el Gobierno para expulsar a Francisco González de la dirección del banco. Este documento que ve la luz ahora aporta que hubo además al menos “tres intentos fallidos” de “penetración” en su servicio de escoltas o de acceder a su teléfono móvil, algo que -según dice- detectó el CNI y se trató en un Consejo de Ministros, cuyas deliberaciones son secretas..

Sí logró, en cambio, infiltrarse en su entorno de ocio. También logró éxito en penetrar en el servicio de escoltas del exvicepresidente de Sacyr Juan Abelló y lo intentó también en el del expresidente de la CNMV Carlos Arenillas . Asimismo se infiltró -siempre según este documento- en el sistema de seguridad de Sacyr Vallehermoso, “especialmente en control de accesos”. Esta es una estrategia que usaría años después para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas, razón por la que está siendo investigado en otra pieza separada en la Audiencia Nacional.   

Este documento, adelantado por El Confidencial, se encuentra en uno de los tomos del caso BBVA que se investiga en la Audiencia Nacional. El juez Manuel García Castellón ha levantado recientemente el secreto de sumario sobre el caso.

Hay un apartado en el que habla de “acercamientos” en el marco de estos trabajos y afirma haber logrado éxito en la Fiscalía anticorrupción, en los Juzgados de Madrid y en los Juzgados de Murcia. Entre los hallazgos de los que presume el informe se hallan datos de sumarios que afectan a empresarios como Abelló, el constructor Fernando Martín o el expresidente de Sacyr Luis del Rivero. En total dice que hizo 7150 horas de “vigilancias” sobre “objetivos en movimiento” y 7480 sobre objetivos fijos como vehículos, domicilios, restaurantes. Da cuenta de 1.150 horas de análisis de información en fuentes abiertas (87.000 páginas de documentos) y 975 horas de análisis de “info-cerrada”.

Acceso a "info-cerrada"

Se refiere a “bases de datos, escuchas, vigilancias”. Una de las principales acusaciones contra Villarejo y su clan es precisamente valerse de su ascendencia en la Policía para acceder ilegalmente a bases de datos policiales cuyos datos luego vendía a sus clientes por sumas de dinero muy elevadas. El juez cifra en 10,2 millones de euros la cantidad pagada por el BBVA desde 2004 hasta 2018 a este comisario actualmente en prisión. 

Otro punto importante fueron las escuchas telefónicas que, según se recoge en este documento, fueron “16.487 comunicaciones analizadas desde el 25 de noviembre de 2004 hasta el 26 de febrero de 2005”. De ellas, se interceptaron 869 conversaciones de las cuáles “solo relevantes apenas el 5%”. “Entre otras, conversaciones de Sebastián, Arenillas, J.Pérez, Ruperez, Cainzos, Boixados, Abelló, Rivero, Botín Vicep. Gobierno…". 

En su resumen informa de 89 “contactos” con medios de comunicación, “73 reuniones con miembros de los Servicios de Información y de Inteligencia del Gobierno”, “27 encuentros con miembros de los Servicios de Inteligencia Extranjeros”. Entre sus trabajos en los medios de comunicación, hace referencia a “incidir” en la línea editorial de los mismo o “intoxicar para dudar de las fuentes”.