El excomisario José Villarejo vuelve a declarar este viernes ante el juez del 'caso Kitchen', al que ofrecerá su versión sobre los presuntos contactos que mantuvo con el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy y la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal en relación a la operación montada en 2013 para sustraer a Luis Bárcenas documentación comprometedora para el partido.

Villarejo, que ha asegurado que le dieron dos números de teléfono para contactar con Rajoy por 'Kitchen', también podrá concretar al juez el número de reuniones que mantuvo con Cospedal en su despacho en la sede del PP, después de que ella las cifrara en cuatro o cinco y su exjefe de gabinete José Luis Ortiz en unas diez.

Además, insistirá en apuntar a la presunta implicación del exdirector de la Policía Ignacio Cosidó y del exresponsable de Asuntos Internos Marcelino Martín Blas, tal y como él mismo ha adelantado en un escrito de 19 páginas que ha presentado esta semana al juez Manuel García Castellón de cara a su comparecencia.

El excomisario declarará después de que el martes y el miércoles lo hicieran como imputados Cospedal y su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, que negaron haberle hecho ningún tipo de encargo, y por tanto haberle abonado cantidad alguna, pese a las reuniones que mantuvieron y de las que Villarejo guardaba grabaciones.

En su escrito al juez, Villarejo sostiene que le dieron dos teléfonos de contacto con Rajoy "para una interlocución directa" a fin de evitar que surgieran discrepancias, como sucedió en la llamada operación Cataluña, respecto a lo que él "transmitía por la cadena de mando del Ministerio de Interior y CNI y la versión final algo diferente, que llegaba a Presidencia".

Al llegar, según su versión, el propio Cosidó fue quien le comunicó que dejara "todos los temas que estaba haciendo, por un asunto muy urgente, que el propio Presidente del Gobierno tenía interés personal en ello.

Afirma que la primera vez que supo del operativo fue mediante una llamada de Martín Blas instándole "a acudir urgentemente a la Dirección", aunque no la atendió.

Después, continúa el escrito, recibió una segunda llamada "con carácter de urgente premura, de la secretaría del director Cosidó, cree recordar que de su jefe de Gabinete, un subinspector llamado Isidoro (por cierto, actualmente en el CNI), le instó en nombre de su jefe a ir inmediatamente a verlo".

Operación Cataluña

Al llegar, según su versión, el propio Cosidó fue quien le comunicó que dejara "todos los temas que estaba haciendo, por un asunto muy urgente, que el propio Presidente del Gobierno tenía interés personal en ello y que el DAO (Eugenio) Pino le pondría al corriente de ello".

Entendió que se trataba de la continuación de lo que se denominó "Operación Cataluña", ya que se daban "los mismos intervinientes, paralelos procedimientos y similares objetivos; en una nueva actuación donde el Presidente del Gobierno volvía a querer estar informado puntualmente, casi a diario".

Al igual que en la operación Cataluña, dice Villarejo, también estaba el entonces ministro de Interior Jorge Fernández Díaz, su número 2 Francisco Martínez, Cosidó, Pino "y los mismos agentes del CNI", mientras que como "interlocutores paralelos con Presidencia", sitúa a Cospedal, al presidente de 'La Razón' Mauricio Casals y "colateralmente" la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

El ex número dos de Interior Francisco Martínez también ha sido llamado de nuevo a declarar y cerrará el próximo día 12 esta ronda de declaraciones, fijada tras el levantamiento del secreto de las diligencias abiertas a raíz del registro en el domicilio del exchófer de Bárcenas Sergio Ríos, que actuó como confidente policial.