El excomisario José Villarejo ha salido este miércoles por la tarde de la cárcel de Estremera, donde se encontraba desde noviembre de 2017 de forma preventiva por el caso Tándem. En declaraciones a los medios de comunicación, Villarejo ha asegurado que "las cloacas no generan mierda, la limpian".

Asimismo, ha denunciado "torturas y maltrato" durante su estancia en prisión y ha asegurado que no piensa huir: "Solo quiero defenderme. La historieta de que iba a huir es mentira". "Es la razón por la que me han tenido preso, para que no hablara”, ha añadido, advirtiendo que va a contar "cosas muy interesantes".

Su excarcelación se produce horas después de que el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón haya acordado dejarle en libertad provisional, como había solicitado la Fiscalía Anticorrupción, porque estaba a punto de cumplir cuatro años de prisión preventiva, el máximo legal permitido en España sin condena firme. El ex mando policial también ha defendido su presunción de inocencia.

Villarejo ha vuelto a atribuir al exdirector del CNI Félix Sanz Roldán su estancia en prisión, un tiempo "de meditación", según ha apuntado, para "pensar sobre el bien y el mal".

"Ahora voy a descansar un poco, porque estoy a punto de cumplir 70 años", ha explicado. Preguntado por los escándalos que rodean a Juan Carlos I, Villarejo ha afirmado que le parece "injusto todo lo que le ocurre a su majestad". "Otra cosa es que haya intereses", ha apuntado.

Deberá acudir todos los días al juzgado

El juez le ha impuesto como medidas cautelares la obligación de acudir a firmar todos los días al juzgado más cercano a su domicilio, comunicar cualquier cambio de residencia y le prohíbe salir de España, por lo que tendrá que entregar su pasaporte. Tanto el magistrado como la Fiscalía consideran que existe riesgo de fuga.