La variante Delta del coronavirus, aquella que surgió en India y es ya mayoritaria en Reino Unido, ya se deja notar en países del entorno. La prevalencia de esta variante ha obligado al gobierno luso a cerrar la capital, Lisboa, los fines de semana. Allí, la incidencia acumulada supera los 300 casos. En Reino Unido, el Gobierno de Boris Johnson ha optado por retrasar un mes el levantamiento de las restricciones por la proliferación de la variante delta, ya mayoritaria.

Mientras tanto, los datos del Ministerio de Sanidad aseguran que la prevalencia de esta variante es inferior al 1% en nuestro país. Cosa llamativa si se tiene en cuenta la laxa política de fronteras de España con el Reino Unido: puede venir cualquier ciudadano británico sin PCR e incluso sin estar vacunado.

¿Hasta dónde debemos preocuparnos por la expansión de la variante Delta? El mayor temor mundial, en estos momentos, es la aparición de una variante del coronavirus que sea resistente a las vacunas, cosa que podría suceder y hacernos retroceder a la casilla de salida. Sin embargo, la variante Delta no va a ser la que protagonice esta catástrofe.

Tanto inmunólogos, como especialistas en Salud Pública, se muestran bastante tranquilos ante esta nueva variante. Un reciente estudio preprint publicado en Public Health England muestra que una dosis de la vacuna de Pfizer protege un 94% de hospitalización con esta variante, mientras que una dosis de AstraZeneca lo hace al 71%.

Carmen Cámara, secretaria de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), subraya que "la información que tenemos es que las vacunas sí que van a valer para las variantes existentes hasta la fecha". Opinión que comparte Álvaro Torres, especialista en Salud Pública de la Sociedad Española de Medicina Preventiva (Sempsph).

Inmunidad celular vs. anticuerpos

"Desde mi punto de vista, la inmunidad celular que consigue la vacunación es robusta y el virus tiene pocas opciones de evadirse a ella, pero la mayoría de los estudios se realizan con estudios de inmunidad humoral (anticuerpos neutralizantes) que es mucho más fácil de evaluar pero que no te ofrece una visión tan certera de la situación", apunta Torres.

Cámara explica que hay dos defensas que no se tienen en cuenta, al margen de los anticuerpos. "Las células T son clave. Pongamos que ante una nueva variante baja la eficacia de los anticuerpos. Estas células, en cambio, son capaces de reconocer al virus en entre 8 y 15 puntos diferentes. Son estas células las que protegen de enfermedad severa".

Las células T destruyen las células infectadas y son altamente efectivas. Pero hay más. Según Cámara, no hay que olvidar a las células B: "Las células B producen los anticuerpos y pueden aprender. Si ve a un enemigo parecido a alguno que conoce, va al ganglio linfático y produce anticuerpos más efectivos".

Esta inmunóloga explica que en los estudios no se suelen ver la capacidad de las células B de recombinar anticuerpos porque se necesitarían ensayos in vivo, y la mayoría son in vitro. Cámara tiene claro que "la variante Delta es imparable y será mayoritaria en toda Europa".

Los efectos de la variante Delta en España

Aunque los informes de Sanidad apuntan a una prevalencia inferior al 1% de la variante Delta en nuestro país, los especialistas creen que debe estar mucho mayor extendida, lo cual no significa que estén empeorando los contagios.

Torres reconoce que "en Reino Unido ahora es la variante mayoritaria y hay incremento de casos", eso sí, "sin aumento de presión asistencial". Este especialista considera que el hecho de en Reino Unido hayan apostado por una sola dosis antes que por la vacunación completa tiene bastante que ver.

En España "hay algunos brotes, pero de momento pequeños, la mayoría relacionados con viajes o viajeros y no se han detectado muchos casos de difusión autóctona. El brote mayor que he estudiado afectó a 24 personas en Canarias, con cuatro ingresados (porcentaje mayor de los habitual, pero poco casos) y un fallecido. Estaba directamente relacionado con la India. En un brote familiar de cinco personas que estamos estudiando ahora, no hay historia de viajes pero no hay casos secundarios desde hace 12 días".

A pesar de todo, Cámara señala que "estamos teniendo mucha suerte. Este virus no muta mucho y las vacunas pueden con las variantes que van viniendo. Es fundamental, para evitar la aparición de variantes resistentes, que la vacunación llegue también al mundo subdesarrollado".