El hospital militar 'Gómez Ulla' empezó este miércoles la vacunación de 650 deportistas extranjeros y periodistas españoles que irán a competir y cubrir informativamente los Juegos Olímpicos de Tokio en medio de quejas internas por este trabajo ordenado por el Ministerio de Defensa.

Fuentes militares subrayan a Vozpópuli que esta vacunación ha bloqueado el centro hospitalario dos días, concretamente el miércoles y viernes, debido al alto número de la primera dosis de Pfizer que se administrará a la mayoría de los casos. Además, el pasado martes y este jueves se llevarán a cabo pinchazos con Janssen para las personas de estos dos colectivos que tienen más de 40 años, que son los menos.

Los olímpicos españoles ya empezaron a vacunarse el 17 de mayo y desde el 7 de junio se les está proporcionando la segunda dosis para lograr la inmunidad completa. Ahora es el turno de deportistas extranjeros que están entrenando en España y los citados periodistas que se han acreditado ante el Comité Olímpico Internacional (COI) para narrar la cita deportiva que se celebrará en Tokio en agosto.

Las citadas fuentes subrayan que el 'Gómez Ulla' debería encargarse de vacunar al personal sanitario o militar de las Fuerzas Armadas, pero no a civiles que forman parte de "entidades privadas", caso de la Selección española de fútbol o el Comité Olímpico Español (COE). El dispositivo enviado la semana pasada a Las Rozas para vacunar a la 'Roja' ya provocó malestar en el centro hospitalario.

Para la vacunación de esta semana, la dirección del 'Gómez Ulla' se opuso a que el personal del hospital citará uno a uno a los 650 deportistas y periodistas de esta tanda, tal y como quería Defensa. Además, los olímpicos de este cupo deseaban elegir el día que mejor les convenía para desplazarse al centro, a lo que también hubo reticencias. Al final, Defensa ha obligado a concentrar todas las dosis en dos días -cuatro si se añaden las de Janssen-.

También ha habido quejas por detraerse miles de dosis asignadas a las Fuerzas Armadas para este cometido de los JJOO, si bien una portavoz del COE precisó a este periódico que esta polémica ya está resuelta pues el presidente de este organismo, Alejandro Blanco, ha llegado a un acuerdo con el COI para que se repongan todas las vacunas empleadas por el Ejecutivo español para inmunizar a los participantes en Tokio y los informadores que se desplacen al país asiático. 

El presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, cuando habló de la vacunación.

El COE consiguió la semana pasada que Pfizer done 3.888 dosis de su vacuna para inmunizar a un total de 1.940 personas, grupo en el que entran los olímpicos y paraolímpicos españoles, así como los citados deportistas extranjeros que están entrenando en España y los periodistas acreditados para el evento.

"Es una noticia fantástica. Todas las vacunas que el Gobierno español ha destinado a la familia olímpica van a ser repuestas por el Comité Olímpico Internacional. Gracias a este acuerdo, no vamos a gastar ninguna vacuna de la sociedad española", se felicitó Blanco.

La vacunación de la 'Roja'

Este trabajo 'extra' para el 'Gómez Ulla' se suma al malestar por la movilización del equipo sanitario enviado a Las Rozas para la 'Roja' y que desde la dirección del centro se consideró excesiva desde el primer momento.

Al final, el hospital tuvo que movilizar una UVI móvil, un médico intensivista, seis enfermeros, un auxiliar, seis uniformados que ejercieron de miembros de seguridad -incluidos los conductores- y una coronel médico especialista en medicina preventiva como jefa del operativo responsable de la vacunación. 

Además, hubo otro elemento que generó críticas dentro del 'Gómez Ulla'. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) dio las gracias en las redes sociales "a los miembros de la unidad de seguridad" del hospital por ser los encargados de administrar las dosis a la Selección (leer abajo), cuando los pinchazos corrieron a cargo de seis enfermeros de medicina preventiva de la planta 22.