La Comisión Europea tiene bajo la lupa el sistema judicial español y las reformas pendientes. Su responsable de justicia, Didier Reynders, ha reaccionado favorablemente al anuncio del ministro Juan Carlos Campo de que retirará la Proposición de Ley con la que pretendían elegir a 12 de los 20 vocales del CGPJ por mayoría absoluta de las Cámaras, lo que en la práctica significaba expulsar a los populares del pacto. 

El comisario Reynders avisa de que, de haber seguido adelante, la Comisión Europea se hubiera planteado acudir a la Justicia para denunciar esta reforma, tal y como ha sucedido con otros países como Polonia y Hungría. Ahora, tras el anuncio de la retirada de la propuesta, el responsable asegura que “están lejos de ir a la corte”. 

No obstante, pide que se materialicen “nuevos compromisos” para avanzar en una profunda reforma del sistema judicial que permita a largo plazo que al menos la mitad de los jueces del CGPJ sean elegidos por los propios jueces y no por el Parlamento. Esto se aproximaría a los “estándares europeos”.

Vigilancia 

Las declaraciones del comisario se producen tras la celebración este martes del consejo de Asuntos Generales, en el que los Veintisiete han analizado la situación del Estado de Derecho en España y otros países como Alemania, Francia, Irlanda y Grecia. A Madrid se le ha reclamado una reforma profunda del sistema, también invertir en la digitalización del sistema judicial, y en este sentido espera que la llegada de los fondos europeos puedan servir de revulsivo.  

Bruselas insiste en que va a “vigilar muy de cerca la situación” y ha insistido en que hay que evitar que el sistema judicial se perciba como vulnerable a la politización. También . Teme, tal y como señaló en su último informe sobre el Estado de Derecho, que este movimiento afecte a la percepción de la independencia judicial. 

Recado a la oposición

El comisario europeo ha hecho hincapié en la responsabilidad que tiene el resto de partidos políticos en esta reforma y les ha pedido que “se comprometan”. “La petición para la oposición es la misma: tienen que sentarse a la mesa y ser capaces de llegar a un acuerdo”, señala el comisario. 

Admite que han tenido contacto con miembros de la oposición y que también mantiene lazos con los grupos políticos en el Parlamento Europeo, a quiénes les transmiten esta misma inquietud. Desde su experiencia como ministro en la fragmentada Bélgica, donde son habituales las largas negociaciones para cerrar consensos, el comisario Reynders ha hecho un llamamiento a que se sume al diálogo. 

Es consciente de lo comprometido que resulta llegar a un pacto en un contexto político revuelto, en el que se han sucedido elecciones regionales y donde la gestión de la pandemia está ocupando buena parte de la agenda, “Sabemos que es difícil comprometerse con las reformas en este contexto”, señala el comisario en conversación privada con varios medios españoles, entre ellos Vozpópuli

Diferencia con Polonia

En Europa se ha abierto un debate sobre por qué en determinados países, como Hungría o Polonia, la Comisión Europea ha llegado a ir a la justicia por las reformas en este órgano. En este sentido, Didier Reynders ha zanjado de plano cualquier similitud: recuerda que en el caso de España, las partes están involucradas en el proceso de reforma, están inmersas aún en el diálogo y todavía no se ha adoptado legislación sobre la materia.

Algo que sí ocurrió en cambio con el gobierno de Mateusz Morawiecki, que ha sido llevado a la justicia por no respetar la independencia judicial.  

Visita a España

La Comisión Europea tiene previsto publicar en el mes de julio el segundo informe sobre Estado de Derecho en los Veintisiete Estados Miembros. Para elaborarlo, miembros del ejecutivo comunitario prevén desplazarse a finales de mes para reunirse con las autoridades competentes, también con las asociaciones de jueces, que recientemente enviaron una carta denunciando los ataques al poder judicial.