El tribunal de la Audiencia Nacional que juzga el presunto pago de la reforma de la sede del PP con dinero de la caja B del partido ha rechazado la propuesta del abogado del extesorero Luis Bárcenas de realizar un careo con el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Según ha explicado el presidente del tribunal de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal, se trata de una diligencia más propia del periodo de instrucción y no durante la celebración del juicio. Se trata de una prueba que se usa cuando no hay otros medios para esclarecer los hechos. 

Por otro lado, los jueces sí que han admitido citar como testigos a dos periodistas para que cuenten lo que saben de una grabación en la que el antecesor de Bárcenas en la tesorería del PP, el ya fallecido Álvaro Lapuerta, reconocía el pago de sobresueldos a dirigentes de la formación, entre ellos Mariano Rajoy. El abogado de Bárcenas había propuesto citar a cuatro periodistas, pero el tribunal de momento solo acepta citar a dos de ellos y en función de sus manifestaciones valorarán citar a los otros dos al considerarlos testigos de referencia.  

El Tribunal ha comunicado esta decisión después de que hace semanas se planteasen en la fase de cuestiones previas. Una vez resuelta esta parte, dará comienzo al turbo de declaración de los acusados. Será la segunda vez que Bárcenas declare ante la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional y en la misma sede judicial, situada en un polígono a las afueras del municipio madrileño de San Fernando de Henares.  En su día, en 2017, declaró en el juicio por la primera época de la trama 'Gürtel', cuya condena hizo que un año más tarde retornara a la prisión de Soto del Real, desde la que será trasladado en furgón.

Cuatro años después, era el turno para que el extesorero y exsenador del PP respondiera a todas aquellas preguntas que intentó esquivar durante el juicio de 'Gürtel'. Por la presunta caja 'b' se enfrenta a cinco años de prisión, solicitados por la Fiscalía Anticorrupción --las acusaciones populares piden penas más elevadas--, y que se podrían acumular a la condena de 29 años y un mes de cárcel que ya está cumpliendo.

Nueva estrategia de Bárcenas

La estrategia de defensa es distinta. Ahora, Bárcenas está dispuesto a contar al tribunal todo lo que sabe sobre la financiación paralela de la formación política, y así se lo trasladó a la Fiscalía en un escrito remitido semanas antes de que empezara el juicio por la presunta caja 'b'. En este escrito confesó que "desde 1.982 existió institucionalizado un sistema de financiación del PP con percepciones en 'b' que se realizaban a través de donativos".

Así, mediante las cantidades que empresarios entregaban directamente al fallecido Álvaro Lapuerta, quien fuera tesorero del partido antes que Bárcenas, se nutría la denominada caja 'b'. Los donativos se daban a cambio, en ocasiones, de "importantes adjudicaciones de obras y servicios públicos", añade.

Esta es la principal revelación que hace Bárcenas, pues, a diferencia de lo que dijo en el juicio por los primeros años de la trama Gürtel, en el que definió la caja 'b' como una "contabilidad extracontable", ahora sí reconoce que algunas de estas donaciones tienen carácter finalista. En aquella ocasión aseguró que los empresarios hacían estas aportaciones monetarias porque querían "echar una mano a los partidos políticos, a todos".

Reconoce que se pagó en B

Sobre cómo se costeó la reforma de la sede del PP en la calle Génova de Madrid, el extesorero explica que Álvaro Lapuerta y él negociaron con la empresa Unifica "pagar parte de la ejecución de estas obras con dinero de la caja 'b', con la finalidad de dar salida a dichos fondos y obtener al mismo tiempo un descuento de en torno a un 10 por ciento".

El escrito continúa detallando que durante el desarrollo de la obra se elaboraron diversos documentos como "certificados de obra, facturas y proyectos, en los que se omitieron e hicieron constar datos que no correspondían a la realidad, al fin de pagar con el metálico procedente de la caja 'b' parte de la ejecución de estas obras". Unos pagos que no fueron declarados a Hacienda por parte del PP, señala.

Sin embargo, Bárcenas tiene pocas pruebas para demostrar todo lo que ha manifestado. Precisamente, en la carta enviada a Anticorrupción apunta que la operación policial denominada 'Kitchen' --que se está investigando en la Audiencia Nacional en una pieza separada del caso 'Tándem'-- le quitó "gran parte" de toda la documentación que guardaba al respecto.

"Desaparecieron 'pendrives' y diversos papeles que eran comprometedores a esta pieza y otras que están siendo investigadas en otras piezas", asegura. También lo dijo su nuevo abogado, Gustavo Galán, en la primera sesión del juicio, en la que señaló que tiene un "déficit de documentación" por culpa de la 'Kitchen', operación que supuestamente se sufragó con fondos reservados del Ministerio del Interior y para la que se utilizó al chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, como confidente.

Resto de acusados

El banquillo de los acusados lo completan los socios de Unifica, Gonzalo Urquijo y Belén García, para quienes el Ministerio Público solicita tres años y 10 meses. También se sienta la empleada de esta empresa Laura Montero, para quien Fiscalía pide el sobreseimiento de la causa, en contra de la acusación que mantienen las acusaciones populares.

En cuanto al PP, vuelve a estar frente al tribunal de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, como ocurrió por la primera época de la trama Gürtel, donde fue condenado como partícipe a título lucrativo; pero esta vez lo hará como posible responsable civil subsidiario de los presuntos delitos que los demás acusados habrían cometido.