Delaración judicial

“Eres muy tonto, soplapollas”: así se las gastaba Villarejo con sus enemigos

El excomisario ajustó cuentas con su rivales ante el juez y repasó su relación con la cúpula de la Policía e Interior: "Al ministro sólo le he visto dos veces"

El comisario José Manuel Villarejo se despachó contra sus enemigos durante sus dos horas de declaración ante el juez del caso Nicolay. El exmando policial, ya jubilado, centró las iras especialmente contra el exresponsable de Asuntos Internos el comisario Marcelino Martín Blas hasta el punto que el magistrado le tuvo que llamar al orden. En otra fase de su interrogatorio repasó su relación con los responsables del Cuerpo y el Ministerio. “Al ministro sólo le he visto dos veces”, dijo.

“Yo ya hacía tiempo que había mandado a tomar viento al Marcelino (Martín Blas) porque me parecía un impresentable. Yo lo que hacía en su unidad esa no me interesaba porque el 90 por ciento de lo que hacía eran tonterías, estupideces y torpezas, porque es un torpe. Es un sujeto malo, pero muy torpe”, dijo Villarejo en su declaración en julio de 2016 a la que ha tenido acceso íntegramente Vozpópuli.

En ese momento, el juez le llamó la atención y le pidió que moderase su lenguaje. “Discúlpeme, no volveré a hacer ningún comentario despectivo de ese sujeto”, replicó Villarejo, quien ya llevaba 40 minutos declarando. El excomisario culpó a Martín Blas de haberle incriminado en diversos sumarios, incluyendo el caso Nicolay en el que estaba declarando como investigado. En ese marco le remitió a su compañero varios mensajes increpándole.

"¿No te da vergüenza, delincuente?"

“Yo me enfado un poco, usted lo entenderá, señoría, que me altere un poco por ese tema y le digo (a Martín Blas): ‘¿no te da vergüenza, delincuente?’”. Uno no debe utilizar las instituciones para sus vendetas personales”, añadió. Actualmente Villarejo está en prisión, entre otras cuestiones por usar sus contactos en la Policía Nacional para actividades privadas por las que recibía grandes cantidades de dinero, según cree la Fiscalía.

El juez le preguntó además por otro mensaje que le mandó a Martín Blas a raíz de ese enfrentamiento en el que le insultaba llamándole “muy tonto” y “soplapollas”. “Sí, sí, es un tono coloquial”, se excusó el excomisario. Alegó que le había mandado “esos dos mensajes cariñosos” a su compañero después de que su superior, el director adjunto operativo Eugenio Pino, le hubiese “pegado la bronca” al creer que se había reunido con el pequeño Nicolás antes de su arresto.

Los comentarios despectivos y acusaciones también tuvieron como destinatario al inspector jefe Rubén Eladio López. Junto con Martín Blas integraron la comisión judicial que investigó el caso a las órdenes del juez Zamarriego. Villarejo les acusó de perpetrar un “patético montaje” y a algunos medios de comunicación de contar “muchas mentiras”.

Su relación con la cúpula de la Policía y el Ministerio
Su relación con la cúpula de la Policía y el Ministerio
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"Había cierta tensión" con Eugenio Pino

El juez también le preguntó por su relación con los responsables de la Policía Nacional y el Ministerio del Interior. Sobre el director adjunto de la Policía, Eugenio Pino, declaró que “en los últimos tiempos había cierta tensión”. Con el director general, Ignacio Cosidó, “se rompieron relaciones” porque tenía a Martín Blas como su “protegido”.

Con el secretario de Estado, Francisco Martínez, alegó que sólo comunicaba con él por motivos de terrorismo yihadista: “Me ha llamado para temas puntuales”. El juez le apuntó que en la investigación constan entre ambos 53 llamadas en tres días. “Por eso, porque probablemente, tendría que mirar mis notas, estábamos muy pendientes de unas informaciones sobre terrorismo en Europa”, explicó. Por último negó tener trato con el ministro Jorge Fernández Díaz: “le he visto dos veces, lamentablemente no tengo relación con él”.



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