El Pleno del Congreso ha rechazado una proposición no de ley de Ciudadanos en la que reclamaba una tarjeta sanitaria única para toda España, la extensión de la receta electrónica y un nuevo sistema de financiación del Sistema Nacional de Salud (SNS) que "garantice la igualdad y la cohesión" de este servicio entre la población del país.

Ciudadanos no ha conseguido sacar adelante su propuesta de tarjeta sanitaria única, ya que los distintos grupos parlamentarios consideran que conlleva una crítica injustificada a la descentralización del sistema sanitario público.

Sólo PP, Foro Asturias y Unión del Pueblo Navarro (UPN) han apoyado esta iniciativa que la formación naranja ya llevó a debate hace un año y medio a la Comisión de Sanidad de la Cámara y que tampoco fue respaldada por la mayoría de los grupos, tal y como han recordado los portavoces de los grupos a su homólogo de Ciudadanos e impulsor de esta iniciativa, Francisco Igea

Además, los de Albert Rivera han presentado una autoenmienda a este texto con la que han extendido sus peticiones iniciales. Según ha indicado Igea, cuando se hizo público que Ciudadanos llevaba al Pleno esta medida, recibieron muchos mensajes de gente en redes sociales que denunciaba diferentes situaciones de desigualdad en la atención sanitaria, lo que les animó a incluir otros puntos al texto.

En conversación con Vozpópuli, el diputado denuncia que, con el actual sistema, "se está incumpliendo la Ley General de Sanidad", que su Artículo Tercero establece que "la asistencia sanitaria pública se extenderá a toda la población española" así como que "el acceso y las prestaciones sanitarias se realizarán en condiciones de igualdad efectiva". 

Para Igea, "un español no puede ser un desplazado", que es la situación en la que ahora mismo se encuentran muchos ciudadanos que tienen que acudir a un centro de salud lejos de su Comunidad Autónoma. "Tienen que solicitar atención como desplazados", señala, a la vez que surgen problemas como el de no contar con una historia clínica común que permita estudiar los antecedentes del paciente.

Un español no puede ser un desplazado, que es la situación en la que ahora mismo se encuentran muchos ciudadanos que tienen que acudir a un centro de salud fuera de su Comunidad Autónoma

Por eso, la idea de base es que el Estado cuente con una tarjeta única sanitaria para que cualquier ciudadano pueda ser atendido en todos los centros de salud y hospitales de España sin necesidad de acudir a urgencias. El ejemplo más claro lo vivimos en estos meses de verano, cuando muchos españoles se desplazan fuera de su región de origen y tienen que ser atendidos por un facultativo en otra Comunidad Autónoma. Es aquí cuando surgen el papeleo y las dificultades. Estos pacientes -por ejemplo, los enfermos crónicos que se quedan sin su medicamento habitual lejos de casa- son atendidos como 'desplazados' y el facultativo de turno no tiene acceso a su historial médico para realizar un diagnóstico más atinado.

Así, también proponen la creación de una Cartera Única de Servicios Sanitarios para que todos los españoles "tengan las mismas prestaciones independientemente de dónde nazcan o residan". Según indica Ciudadanos, los servicios sanitarios se deberían analizar semestralmente para que si una autonomía implanta uno nuevo, se traslade al resto de regiones.

Críticas a la iniciativa

Para el PSOE, esta iniciativa demuestra que Ciudadanos "poco entiende el Estado autonómico español" y le ha acusado que buscar "el desprestigio" del Sistema Nacional de Salud español "a cambio de un puñado de votos". El portavoz socialista de Sanidad, Jesús María Fernández, ha criticado que Igea haya hecho "un discurso ideológico" y con "prejuicios" en una iniciativa que ha calificado de "parcial".

Los más duros con la iniciativa de Ciudadanos han sido los nacionalistas, que han insistido en que las competencias en esta materia son autonómicos. Desde el PNV, Joseba Andoni Agirretxea, ha recriminado a Igea que explique en el Congreso una situación "que no es" y ha negado que haya autonomías donde no se atienda a todos los españoles.

Del mismo modo, le ha señalado que no hace falta centralizar la tarjeta en un sitio, sino que basta con hacerlas compatibles, al igual que pasa con la memoria histórica. También han señalado este punto el portavoz de ERC, Joan Olóriz y la de PDeCAT, Miriam Nogueras, quien ha defendido que "no es necesaria la unificación", sino la "interoperatividad". Finalmente, la representante de Compromís, Marta Sorlí, ha señalado que la intención de esta proposición no de ley es "criminalizar a las autonomías".

El diputado de Ciudadanos Francisco Igea lamenta, en conversación con este medio, que el Congreso de los Diputados se haya convertido en "una máquina de picar carne". "Se nos ha acusado de centralistas, de jacobinos" (por querer sacar adelante esta medida), lamenta. Sin embargo, en su opinión "no se trata de centralismo, sino de igualdad. La medida no significaría que las Comunidades Autónomas perdiesen capacidad de gestión, que la seguirían teniendo; se trata de algo tan sencillo como facilitar la vida a los ciudadanos", asegura.