La visita de Pedro Sánchez a las tropas españolas en Lituania dejó más de una anécdota. La más llamativa, la interrupción de su rueda de prensa junto al presidente del país báltico, Gitanas Nauseda, tras una alerta real a la que se enfrentó el Ejército del Aire para interceptar dos aviones rusos. Pero también por un desliz ante las cámaras y que quedó reflejado en el vídeo que Moncloa ha subido a su propia página web, cuando el presidente del Gobierno se dirigió a las tropas bajo el apelativo de “soldados y soldadas”.

Durante su intervención, Pedro Sánchez agradeció a Gitanas Nauseda su presencia en la base aérea en la que se desempeñan 138 militares españoles y 7 cazas de combate eurofighter del Ala 14 del Ejército del Aire. Su misión es cubrir las necesidades de policía aérea en los países bálticos, sin capacidades para cumplir esta misión y en cumplimiento con los compromisos adquiridos con la OTAN.

“Quería agradecerle de corazón el desplazamiento que hace usted desde Sofía hasta Šiauliai para estar conmigo -le dice Pedro Sánchez a Gitanas Nauseda- y para estar con los verdaderos protagonistas, que son el destacamento de soldados y soldadas españoles que sin duda alguna son para nosotros motivo de orgullo”.

Un desliz que no tiene cabida en el mundo castrense. La palabra ‘soldada’ no existe en el ámbito de las Fuerzas Armadas, como tampoco se usa el término ‘generala’. ‘La soldado’ o ‘la general’ son las acepciones correctas en los diferentes cuerpos militares españoles. Según la RAE, ‘soldada’ se define como el “sueldo, salario o estipendio”, o bien como el “haber del soldado”.

La alerta real

Acto seguido, Sánchez volvió a dirigirse en varias ocasiones a los militares desplegados en la base aérea de Šiauliai, aunque sin incurrir en el mismo desliz: “Si me permite si querría hacer una breve referencia a nuestros soldados… es un honor estar con vosotros, con vosotras, en Lituania”.

El transcurso de la rueda de prensa estuvo marcada por el episodio de seguridad que obligó a despegar a los aviones de combate españoles. Tras decretarse la alerta, Pedro Sánchez y Gitanas Nauseda tuvieron que abandonar su posición, frente a un hangar, para permitir la salida de los eurofighter del Ejército del Aire, que partieron con premura para identificar a dos cazas rusos que sobrevolaban la zona sin cumplir con la normativa vigente de navegación aérea.