Máxima tensión en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ante la posibilidad de vivir este verano otra situación de saturación y retrasos en la tramitación y el pago de las prestaciones a los nuevos parados y los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). El 30 de junio finaliza el contrato de 2.135 trabajadores interinos del antiguo INEM, un 27% de la plantilla total del SEPE, y a ocho días de esa fecha el Gobierno aún no ha aprobado su continuidad. Se trata de los 1.500 interinos que fueron contratados el pasado año tras el colapso del SEPE en la primera ola de la pandemia de la covid-19 y otros 635 que fueron contratados por un periodo de tres años en 2018.

Su renovación ha provocado un pulso entre el Ministerio de Trabajo que encabeza Yolanda Díaz, el cual pide la renovación de todos los interinos, y el Ministerio de Política Territorial y Función Pública, que dirige Miquel Iceta y que se muestra reticente tras el último tirón de orejas de Bruselas a España por la alta temporalidad en la Administración Pública.

El Ministerio de Trabajo ya ha solicitado formalmente la renovación de los 2.135 interinos del SEPE, según ha podido saber Vozpópuli de fuentes del departamento de Yolanda Díaz. Sin embargo, la decisión depende ahora del Ministerio de Hacienda y de la Dirección General de Función Pública, que depende del Ministerio de Iceta y que desde hace meses trabaja en un plan para reducir el alto número de interinos en el sector público español (un 29,1%, una de las tasas de temporalidad más altas de toda la UE) y que se encuentran en fraude de ley según una directiva de la UE.

De hecho, como parte de su plan, ayer el Ministerio de Iceta propuso a los sindicatos una indemnización de 33 días por año trabajado a los nuevos interinos que estén más de tres años en el puesto con contratos temporales en la Administración. El problema es que este nuevo plan para atajar la temporalidad en todo el sector público choca de pleno con las necesidades del SEPE de renovar de golpe a sus 2.135 interinos que terminan contrato dentro de ocho días.

"Nos vamos a quedar en cuadro"

"Si no se renueva a los interinos nos vamos a quedar en cuadro: aumentará la lista de espera para las citas en las oficinas, se producirán retrasos en la tramitación y el reconocimiento de las prestaciones de los nuevos parados e incluso afectará a la atención telefónica a los ciudadanos", explica Pilar Seoane, secretaria general de la sección sindical de CCOO ante el Ministerio de Trabajo y directora de la oficina del SEPE en Boiro (La Coruña).

"Es cierto que ya no tenemos el volumen de trabajo del año pasado, cuando llegamos a tramitar hasta 3,5 millones de expedientes al mes, pero en muchas oficinas provinciales los interinos suponen hasta el 30% de la plantilla y eso, unido a las vacaciones del personal, puede provocar un nuevo cuello de botella este verano", añade.

En su 'Plan de Avance y Transformación' para 2020-2021, redactado el pasado año, la Dirección General del SEPE reconocía la necesidad de incrementar el número de trabajadores de su plantilla (los sindicatos piden 12.500, frente a los poco más de 8.000 actuales) y advertía que la renovación de los interinos era esencial para evitar en el futuro nuevos retrasos en la tramitación y el reconocimiento de prestaciones.

Los sindicatos han apoyado la propuesta del Ministerio de Trabajo que, según fuentes cercanas a la negociación, consiste en renovar por un periodo de tres meses a los 1.500 trabajadores interinos que fueron contratados el pasado año para atender el elevado número de ERTEs provocado por la pandemia y prorrogar el contrato de los otros 635 interinos contratados en 2018 hasta que sus plazas sean cubiertas por funcionarios cuando se celebre la próxima oposición a la Administración General del Estado.

Los 1.500 interinos contratados por la covid, en el aire

El Ministerio de Política Territorial, que según fuentes conocedoras de la situación se muestra reticente a renovar a los 1.500 interinos contratados durante la pandemia por razones de "urgencia y necesidad", incluyó esas 635 plazas en la oferta de empleo público que publicó en el BOE en mayo para convocar 10.254 puestos de trabajo en la Administración General del Estado.

Esos 635 interinos del SEPE, algunos de los cuales llevan 12 años con contratos temporales encadenados, tendrán que presentarse a un concurso-oposición en el que se tendrán en cuenta sus méritos, pero en el que deberán competir por sus plazas con interinos de otros organismos públicos.

Este periódico se ha puesto en contacto con el Ministerio de Política Territorial y Función Pública para saber cuándo tomará una decisión sobre los interinos del SEPE, pero no ha obtenido respuesta. "Vamos derrapando, puede que lleguemos a última hora, pero esperamos llegar", añaden fuentes del Gobierno conocedoras de la situación.