El Gobierno prepara ya la negociación con separatismo catalán tras los indultos. Y todo indica que Oriol Junqueras jugará un papel relevante en ese diálogo, a pesar de que seguirá inhabilitado. Fuentes del Ejecutivo admiten que Junqueras es un "líder relevante de un partido político catalán muy importante". Aseguran que todavía es pronto para hablar de los integrantes de la mesa Gobierno-Generalitat, pero no le cierran la puerta porque, dicen, es "el presidente de ERC".

El Consejo de Ministros ha aprobado el indulto a los nuevo líderes del proceso separatista catalán que todavía siguen en prisión por los sucesos de octubre del 2017. El presidente Pedro Sánchez ha hecho una breve declaración sin aceptar preguntas de los medios para comunicar la decisión. "El Ejecutivo ha
estimado que existen razones de utilidad pública que aconsejan conceder los indultos", ha dicho.

"Las razones de utilidad pública que motivan esta decisión, esta medida de gracia, tiene que ver con la necesidad de restablecer la convivencia y la concordia en el seno de la sociedad catalana y en el conjunto de la sociedad española", ha añadido.

"Constitución y Ley"

El Gobierno está convencido de que la cárcel era el "principal escollo" para generar un clima de diálogo con el separatismo catalán. Y que el objetivo de esa medida era "pasar página" y "empezar de nuevo". Sin embargo, estas fuentes reconocen que los indultos son solo "un primer paso". Y preparan ya la siguiente pantalla de este proceso. Sánchez quiere poner encima de la mesa una propuesta para una "Cataluña europea, plural, próspera y con más autogobierno". Y todo indica que contará con Junqueras.

El jefe del Ejecutivo se reunirá en los próximos días con el presidente de la Generalitat, Pere Aragonés. Los dos quieren reactivar la mesa de diálogo, que quedó varada por el estallido de la pandemia del coronavirus. Las dos partes reconocen que habrá cambios entre sus miembros. Y nadie en el Gobierno descarta la presencia de Junqueras.

Fuentes del Gobierno aseguran que el límite de ese diálogo será la "Constitución y la Ley". Y que el tiempo de la "autodeterminación", la "amnistía" o la "vía unilateral" ha pasado. Sánchez aspira a una "solución transversal" sin, aseguran, "renunciar a la unidad de España".

El ejemplo que pone el Gobierno es el Estatut del 2006. Estas fuentes recuerdan que recibió el respaldo de más del 72% de los catalanes, aunque obvian que la participación en aquel referéndum fue del 48%. De momento, han evitado concretar si tratarán de recuperar las partes del texto que fueron retiradas por el Tribunal Constitucional.

Indultos individualizados

Las fuentes consultadas sostienen que los expedientes, que están individualizados en función de los nueve condenados, se dividen en tres grandes bloques. El primero de ellos recoge los antecedentes de cada uno, el segundo un marco jurídico de esta medida de gracia y el tercero los motivos en los que se basan para otorgar los perdones. Los documentos incluyen abundante argumentación jurídica que viene a respaldar la potestad del Ejecutivo para concederlos.

El indulto, aunque viene con matices, es irreversible. Las medidas son parciales (no cabe otra opción tras el informe contrario del tribunal sentenciador) y no modifican lo más mínimo las inhabilitaciones impuestas. Lo que se indulta es la pena de cárcel que les quedaba por cumplir. No obstante, va sujeta a una serie de condiciones entre las que se encuentran que no vuelvan a reincidir en un período que va de los 3 años en el caso de Dolors Bassa a los seis años en el que caso de Junqueras.

Los exconsejeros Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn no podrán cometer delito alguno en seis años; los ‘Jordis’ tienen el límite en cinco y la que fuera presidenta del Parlament Carme Forcadell, un máximo de cuatro años. Si cometieran cualquier ilegalidad en ese plazo, decaería de manera inmediata la medida de gracia.

No volverán a la política

El Gobierno entiende que este “armazón jurídico” unido a su prohibición a volver a la política activa en el tiempo que dure la condena les frenará de cualquier intento de reincidir en la lucha por la independencia de Cataluña. Las fuentes consultadas explican que los expedientes apelan a la necesidad de mejorar la convivencia con Cataluña como uno de los argumentos clave para justificarlos. La Ley del indulto –que data del año 1870- recoge que se deben conceder amparándose en que es una medida de Justicia, equidad o utilidad pública.

Los indultos es el inicio del camino”, alegan las fuentes, que matizan que lo que se perdona es la pena, al margen de los delitos. De los doce condenados por el procés, nueve recibieron penas de prisión de hasta 13 años en el caso de Oriol Junqueras. Todos fueron penados por delito de sedición, si bien cuatro de ellos lo hicieron en concurso medial con malversación. Las condenas y las condiciones personales de cada uno pesan a la hora de decidir el indulto, pero no se tipifican por delitos.

Esta gestión abre la puerta a que el Tribunal Supremo agilice el trámite de excarcelación. Tras la aprobación en el Consejo de Ministros, el texto (que ha recibido el ‘sí’ unánime del Gobierno) pasa a manos del Rey para que los firme. Tras este trámite final, se espera que salgan publicados en el Boletín Oficial del Estado de este miércoles, por lo que la excarcelación es inmediata. Fuentes del Tribunal Supremo consultadas por Vozpópuli explican que una vez tengan la acreditación del indulto en sus manos, redactarán los autos de excarcelación. El hecho de que la condena se extingue por completo y que no tienen que recalculas las penas agiliza la gestión. “Será cuestión de minutos”, rezan.