Uno de los momentos más esperados de la celebración de la Fiesta Nacional era el momento en el que el vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, estuviese delante del rey Felipe VI. ¿Lo saludaría o sería consecuente con su discurso y no realizaría ningún movimiento ante la presencia del monarca?

La imagen del momento deja mucha dudas al respecto. Podría parecer que Iglesias sí que mueve la cabeza ante Felipe VI, pero el movimiento es tan leve que bien podría tratarse de cualquier otra cosa. Es más, el único ministro de Podemos que ha saludado al Rey de una manera más clara ha sido el titular de Universidades, Manuel Castells.

En las imágenes se puede comprobar cómo los miembros del Ejecutivo del PSOE saludan claramente al monarca (ya sea con un movimiento de cabeza o con la mano en el corazón, tal y como recomendó la OMS). Es de esa última forma, con la mano en el corazón, la elegida por Castells para el momento en el que el Rey ha llegado a su altura.

Primera vez que Iglesias acude a un acto del 12-O

Iglesias no había acudido ningún año a los actos de celebración del 12 de octubre, pero en esta ocasión el Gobierno ya había avanzado que lo haría en la que ha sido la primera vez que se desarrolla con un Ejecutivo de coalición.

El vicepresidente segundo del Gobierno y el resto de ministros, incluidos todos los de Unidas Podemos, han ido llegando al Palacio Real desde más de media hora antes del inicio del acto junto al resto de representantes de los diversos poderes del Estado.

La primera dirigente de Unidas Podemos en hacerlo ha sido la titular de Igualdad, Irene Montero, vestida con un traje pantalón de color morado, el mismo que representa a su formación política.

Después han ido llegando el resto, entre ellos Iglesias, con una mascarilla de color verde que reivindica la sanidad pública y sin corbata, un complemento que sí llevaba el ministro de Consumo y líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón.

La presencia de Iglesias y Garzón en el Palacio Real suponía la primera vez en que iban a coincidir con el Rey tras las críticas que ambos han vertido contra él por la polémica sobre la ausencia de Felipe VI del acto de Barcelona para la entrega de despachos a los nuevos jueces.