La reunión del comité ejecutivo provincial del Partido Popular (PP) de Barcelona del pasado viernes terminó con fuertes críticas a la campaña electoral de Alejandro Fernández y la extendida petición de que se fuerce a la 'número tres', la independiente Eva Parera, a renunciar al acta de diputada en el Parlamento catalán para que corra la lista y entre alguien que esté afiliado, según explicaron fuentes populares catalanas a Vozpópuli.

Varios militantes históricos del PP en esta provincia repitieron las escenas del comité ejecutivo autonómico vividas la semana pasada tras las elecciones del 14-F. En esta ocasión no estuvo presente Fernández para aguantar el chaparrón de críticas, sino su jefe de Gabinete, Eduardo Bolaños.

Desde el 14-F se ha acusado al candidato a los citados comicios de haber convertido al PP catalán en "un club de amigos" junto a sus personas de confianza. En sectores del PP catalán se recela de los consejeros aúlicos de Fernández, un reducido grupo formado por Daniel Serrano -hasta que tuvo que dimitir de sus cargos al inicio de la campaña electoral tras conocerse que estaba siendo investigado por una presunta agresión sexual-, el citado Eduardo BolañosJosé Luis Martín, máximo responsable del PP en Tarragona.

Temor en el PP a quedar fuera del Parlament por primera vez en democracia
Pablo Casado y Alejandro Fernández en el inicio de la campaña electoral del 14-F. PP

En la reunión del viernes en Barcelona se volvieron a repetir las críticas por la estrategia política de Fernández durante la campaña y, sobre todo, la composición de la lista por dicha provincia, en la que el segundo y tercer puesto los ocupaban figuras independientes: Lorena Roldán y Eva Parera.

Varios miembros del comité provincial se quejaron de que el PP "sólo tiene un diputado real", el propio Fernández, y solicitaron a la dirección autonómica que se pida la renuncia de Roldán o Parera para que corra la lista y entre alguien más del PP catalán en el Parlament. Algunas de las intervenciones se centraron en Parera porque ella ya cuenta con un cargo institucional como concejal de la ciudad de Barcelona en el equipo de Manuel Valls.

En la reunión también salió a relucir el temor de varios cabezas de lista municipales de quedarse sin acta en 2023 ante el riesgo de que el 'sorpasso' autonómico de Vox se consolide también en los ayuntamientos catalanes dentro de dos años. Por eso, reclamaron a Bolaños "hacer autocrítica" y no escudarse en el juicio a Luis Bárcenas como principal causante del mal resultado electoral en Cataluña.

80 cargos del PP en Cataluña

El PP catalán se quedó en tres escaños -todos ellos por Barcelona- y estuvo cerca de no lograr entrar en el Parlament ya que en esa provincia logró el 4% de los votos. Si hubiera quedado por debajo del 3%, entonces se habría quedado sin representación.

En Tarragona, feudo de Fernández, el PP cayó a la octava posición. En Badalona, donde gobierna Xavier García Albiol, la formación de Casado quedó en el quinto escalón. En Terrasa, Vox le triplicó en votos al PP. Y el panorama es sombrío pues sólo hay ochenta cargos públicos en toda Cataluña. En provincias como Gerona o Lérida, los concejales del PP se cuentan con los dedos de la mano.

El plan de Casado

Casado anunció tras el 14-F el encargo al Comité de Dirección nacional y autonómico de "un plan estratégico de recuperación de nuestro espacio electoral en Cataluña". También incidió en que se comprometió con Fernández a respetar "su estrategia electoral tanto de concurrir en solitario, tal y como solicitó en este mismo Comité Ejecutivo, como el lema, el programa y la orientación de la campaña, así como de la configuración de las listas electorales".

Por ello, desde Génova se respaldó "la apuesta de integrar a personas procedentes de otras formaciones en las que hace poco nos pedían que nos integráramos, y de representantes de la sociedad civil catalana para construir un proyecto de referencia en el centro derecha constitucionalista".

Desde la dirección nacional del PP son conscientes de que en estos momentos "no hay alternativa" a Alejandro Fernández ante "la falta de recambio". En todo caso, se reconoce que los fichajes de Roldán y Parera no fueron acogidos con agrado por una parte de los dirigentes y la militancia del PP catalán.