Las malas relaciones entre Junts y ERC, con la fallida investidura de Pere Aragonès en el segundo pleno de investidura de este martes en el Parlament, ha movilizado a un sector del PSC que cree que pueden ser más “útiles” si rompen la unidad del independentismo y ceden gratis sus votos para investir al candidato de ERC.

Se trata de una posibilidad remota, dirigida a que ERC forme un Gobierno en solitario lejos de la influencia que ejercen sobre ellos los de Carles Puigdemont, pero fuentes del partido explican a Vozpópuli que “Salvador Illa se ha comprometido a valorar esta opción”. 

Después del segundo pleno de investidura ha empezado a correr el reloj y se ha abierto un periodo de dos meses para intentar sellar un acuerdo de gobierno antes de que se convoque automáticamente unas nuevas elecciones. Y es en este lapso de tiempo que un sector socialista busca dar un golpe de efecto y recurren al precedente sentado por Manuel Valls en el Ayuntamiento de Barcelona

El ex primer ministro francés fue decisivo para que Ada Colau fuera alcaldesa. Con solo dos concejales evitó que el separatismo tuviera en sus manos el segundo ayuntamiento más grande de España. Pese a no compartir con Colau el proyecto de ciudad, Valls se inclinó por el “mal menor” frente a la posible investidura de Ernest Maragall, candidato de ERC.

Y una parte del PSC cree que, bajo el contexto actual de pandemia, con la necesidad de salir de la parálisis institucional y la llegada de los fondos europeos, que hay que gestionar para que "Cataluña no se quede atrás", su decisión quedaría justificada.

“Ya está pactado”

La voluntad de ERC y Junts es configurar un “gobierno independentista”. “Ya está pactado”, comentaron a este medio fuentes republicanas. El mayor escollo está en el papel del Consell per la República, la estrategia a seguir en Madrid y el reparto de carteras, pero todos coinciden en que el Ejecutivo debe ser entre fuerzas “independentistas”.

Sin embargo el PSC cree que puede recuperar el protagonismo perdido. En especial, si finalmente Laura Borràs tampoco deja a Illa presentarse a la investidura bajo el argumento de que “no reúne los apoyos suficientes”. Illa prometió en campaña electoral que, a diferencia de los comicios de 2017 cuando Ciudadanos ganó las elecciones, él no renunciaría a presentarse en la investidura. 

La ‘vía Valls' significaría un giro de guión del PSC y aunque sea una posibilidad difícil, no la descartan. Admiten, en privado, que ERC está “indignado” con el papel que está desempeñando sus hasta ahora socios en la ruta separatista, y siempre pueden aducir, como Colau en su momento, que les han dado los votos “gratis” y que su pre-acuerdo con la CUP sigue vigente

En paralelo, el PSC puede alegar que ha contribuido a “desbloquear” la situación y poner fin a la “parálisis” de la política catalana. Al mismo tiempo, creen que si Junts sale de la ecuación, los Comuns -socios del PSOE en el Gobierno de coalición- pueden tener un rol más destacado en los frágiles equilibrios de la Cámara catalana. Y avanzar en la “agenda social” y en temas de fiscalidad donde Junts era una rémora

Recuerdan, además, que Salvador Illa, antes de ser ministro de Sanidad, era partidario -sino el máximo artífice- de la tesis de que la única manera de superar al procés era dividiendo la unidad estratégica del independentismo y atraer a ERC a posiciones más moderadas.

El ex líder de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, ironizaba sobre esta opción en las redes sociales, cuando apelaba a que si tienen tanta “cultura de gobierno” y ven “urgente” que haya presidente de la Generalitat, podrían abstenerse sin “ningún compromiso anterior”. Aunque Carod-Rovira lo afirmaba para desacreditar al PSC, es una opción que está sobre la mesa.

Elecciones en Madrid

De hecho, uno de los factores que más complica esta estrategia es la convocatoria electoral en Madrid. El anticipo decretado por Isabel Díaz Ayuso ha hecho que el PSOE esté más centrado en lo que pase en la capital española que en cumplir con los compromisos adquiridos con los nacionalistas tras la investidura de Pedro Sánchez.

En este sentido, el rechazo de Junts a apoyar a Aragonès en los dos primeros plenos ha dado oxígeno a Sánchez, que podrá hacer campaña en Madrid sin ser “rehén” de ERC, explican las fuentes consultadas. 

“El 4-M y el efecto Murcia hacen más compleja esta opción”, explica otra fuente a Vozpópuli. Y es que antes de los comicios madrileños es muy improbable que el PSC se preste a ello. Como también es improbable que Aragonès solicite a Laura Borràs, presidenta del Parlament, convocar otro pleno de investidura sin amarrar antes los apoyos con Junts. Únicamente si ERC y Junts acaban por no entenderse, esta opción puede prosperarin extremis. Antes de volver a las urnas.